miércoles, 26 de octubre de 2016

Diseño Inteligente Vs Evolución Biológica. William A. Dembski Vs Robert T. Pennock.




Detectando el Diseño en las Ciencias Naturales: La inteligencia deja atrás una seña o evidencia característica.

Declaración sobre el Diseño Inteligente 
Por William A. Dembski

En la vida ordinaria, las explicaciones que invocan al azar, a la necesidad o al diseño cubren todas las eventualidades. Sin embargo, en las ciencias naturales, una de estas modalidades se considera superflua. El diseño. Desde la perspectiva de las ciencias naturales, el diseño, como la acción de un agente inteligente, no es una fuerza creativa fundamental en la naturaleza. Al contrario, las causas naturales ciegas, caracterizadas por el azar y la necesidad y reguladas por leyes sin romper, son pensadas suficiente para llevar a cabo toda la creación de la naturaleza. La teoría de Darwin es un caso en particular.

¿Pero cómo sabemos que la naturaleza no necesita ayuda de una inteligencia diseñadora? Con certeza, en las ciencias especiales, desde la forénsica a la arqueología a la Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI en inglés), el apelar a una inteligencia diseñadora es indispensable. Es más, dentro de estas ciencias existen técnicas bien desarrolladas para identificar la inteligencia. Esencial para estas técnicas es la habilidad de eliminar al azar y a la necesidad.

Por ejemplo, ¿cómo puede la radioastrónoma en la película Contacto (protagonizada por Jodie Foster y basada en la novela del mismo nombre por Carl Sagan) inferir la presencia de inteligencia extraterrestre en los pulsos y pausas provenientes del espacio que ellos monitorean? Los investigadores analizan las señales por medio de computadoras que están programadas para reconocer muchos patrones predeterminados. Las señales que no encajan con estos patrones pasar por el “tamiz” y son clasificadas como al azar. Después de años recibiendo señales “azarosas” que aparentemente no significan nada, los investigadores descubren un patrón de pulsos y pausas que corresponde a la secuencia de todos los números primos entre 2 y 101. Los números primos, por supuesto, son aquellos divisibles solamente por si mismos y por uno. Cuando una secuencia comienza con dos pulsos, luego una pausa, 3 pulsos, luego una pausa … y continúa hasta 101 pulsos, los investigadores deben inferir la presencia de una inteligencia extraterrestre.

He aquí el porqué. No existe nada en las leyes de la física que requiere que las señales de radio tomen una forma u otra. La secuencia es entonces contingente en vez de necesaria. Además, es una secuencia larga y, por lo tanto, compleja. Note que si la secuencia carece de complejidad, puede ser fácilmente producida por el azar. Finalmente, no solo era compleja, pero exhibía un patrón o especificación dada independientemente (no solo era una secuencia cualquiera de números, pero una secuencia matemáticamente significativa: los números primos).

La inteligencia deja tras de sí una marca o señal característica, la cual yo llamo “complejidad especificada.” Un evento exhibe complejidad especificada si es contingente y, por lo tanto, no necesario; si es complejo y, por lo tanto, no fácilmente repetible al azar; y si es especificado en el sentido de exhibir un patrón dado independientemente. Note que la complejidad en el sentido de la improbabilidad no es suficiente para eliminar el azar. Tire una moneda suficientes veces y será testigo de un evento altamente complejo o improbable. Aún así, usted no tendrá razón alguna para no atribuirlo al azar.

El punto importante acerca de las especificaciones es que ellas deben ser dadas objetivamente y no impuestas a los eventos después de los hechos. Por ejemplo, si un arquero dispara flechas contra una pared y nosotros después pintamos los blancos alrededor de ellas, estamos imponiendo un patrón después de los hechos. Al contrario, si se colocan blancos al principio (“especificados”) y luego el arquero les pega con exactitud, sabemos que fue por diseño.

En mi libro La Inferencia del Diseño, yo argumento que la complejidad especificada detecta con certeza al diseño. Sin embargo, en ese libro me enfoco principalmente en ejemplos del ser humano en vez de ejemplos de las ciencias naturales. La crítica principal a este trabajo hasta la fecha se refiere a si el mecanismo Darwiniano de la selección natural y la variación al azar no son, de hecho, capaces de generar complejidad especificada. Más recientemente, en Sin Almuerzo Gratis, yo muestro que los procesos naturales no dirigidos tales como el mecanismo Darwiniano, son incapaces de generar la complejidad especificada que existe en los organismos biológicos. De esto sigue que el azar y la necesidad son insuficientes para las ciencias naturales y que las ciencias naturales deben dejar algo de espacio para el diseño.


Resumen:

- El azar, la necesidad o el diseño cubren cada eventualidad en la vida ordinaria.

- ¿No requiere la naturaleza ayuda de un diseñador inteligente?

- Los patrones complejos y secuenciados exhiben inteligencia en su diseño.

- Si una secuencia no tiene complejidad, podría suceder fácilmente al azar.

- Complejidad especificada: El sello característico o evidencia de la inteligencia.

- Las especificaciones deben ser dadas objetivamente.

- Los procesos naturales no dirigidos son incapaces de generar la complejidad específica en los organismos.


William A Dembski, quien tiene un Ph.D. en matemáticas y filosofía, es profesor asociado de investigación en la Universidad de Baylor y Senior Fellow del Discovery Institute en Seattle. Sus libros incluyen: La Inferencia del Diseño: Eliminando el Azar a Través de Pequeñas Probabilidades (Cambridge University Press, 1998) y Sin Almuerzo Gratis: Por Qué la Complejidad Especificada No Puede Ser Obtenida Sin Inteligencia (Rowman & Littlefield, 2001). 





El Teatro de la Ciencia y el Misterio: El caso del agente secreto.


Respuesta de la evolución a William A. Dembski 
Por Robert T. Pennock

William A. Dembski afirma detectar “complejidad especificada” en las cosas vivientes y argumenta que esto es prueba de que las especies han sido diseñadas por un agente inteligente. Una falla de este argumento es que él quiere definir el diseño inteligente por una negativa, es decir, como algo que no es ni al azar ni por necesidad. Pero la definición es amañada: la necesidad, el azar y el diseño ni son categorías mutuamente exclusivas, ni tampoco agotan las posibilidades. Por ende, uno no puede detectar a un agente inteligente por el proceso de eliminación que él sugiere. La ciencia requiere evidencia positiva. Esto es el caso cuando uno trata de detectar la huella de la inteligencia humana, pero es especialmente cierto cuando se analiza la extraordinaria declaración de que la complejidad biológica es diseñada intencionalmente.

Sobre este tema, las analogías del arquero y del SETI de Dembski son pistas falsas, pues ellas dependen tácitamente de un entendimiento a priori del intelecto humano y de la motivación, así como de procesos causales relevantes. Una inferencia de diseño como aquella de la película Contacto, por ejemplo, dependería del conocimiento previo sobre la naturaleza de las señales de radio y de otros procesos naturales, junto con asumir que una secuencia de números primos es el tipo de patrón que otro científico escogería enviar como una señal. Sin embargo, las secuencias extrañas encontradas en el ADN son muy diferentes a las series de números primos. Dembski no tiene ninguna forma de mostrar que los patrones genéticos fueron “montados a priori” o “dados independientemente.”

Dembski ha sido publicitado como “el Isaac Newton de la teoría de la información,” y en sus escritos, los cuales incluyen los libros que él cita en este ensayo, él insiste que su “ley de la conservación de la información” prueba que los procesos naturales no pueden aumentar la complejidad biológica. Él no explica su caso aquí y refutarlo tomaría demasiado espacio. Sea suficiente decir que existe una conexión entre la noción técnica de la información y la entropía, de tal manera que el argumento de Dembski se destila a una reformulación de la vieja declaración de los creacionistas de que la evolución viola a la segunda ley de la termodinámica. Simplemente, esta ley dice que en el universo existe una tendencia a la disminución de la complejidad. Los creacionistas se preguntan entonces cómo pueden los procesos evolucionarios producir formas de vida más complejas a partir de unas más primitivas. Pero desde hace mucho tiempo sabemos porqué este tipo de argumento falla: la segunda ley de la termodinámica se aplica a sistemas cerrados y los sistemas biológicos no son cerrados.

En el proceso evolucionario, un aumento en la complejidad biológica no representa un “almuerzo gratis”. Este aumento está comprado y pagado, debido a que la variación genética al azar está sujeta a la selección natural por el ambiente, el cual ya está estructurado. De hecho, los investigadores están empezando a usar los procesos Darwinianos, implementados en computadoras o in vitro, para evolucionar sistemas complejos y para proveer soluciones a los problemas de diseño en formas tales que están fuera del poder de meros agentes inteligentes.

Si de verdad pensáramos que la información genética es similar a las señales en la película Contacto, ¿no deberíamos inferir que fueron diseñadas por extraterrestres? Los teóricos del diseño inteligente a veces mencionan a los extraterrestres como posibles sospechosos, pero la mayoría parece tener sus ojos dirigidos a un diseñador colocado un poco más arriba en los cielos. El problema es que la ciencia requiere un modelo específico que pueda ser probado o examinado. ¿Qué fue exactamente lo que hizo el diseñador y cuándo lo hizo? Las hipótesis nebulosas de diseño de Dembski, aún si las restringimos a los procesos naturales, proveen poquísimo material que puede ser examinado, y una vez que los procesos sobrenaturales se acuñan al proceso, éste pierde toda posibilidad de ser examinado o probado.

Newton estuvo perplejo por las órbitas complejas de los planetas. Él no pudo pensar en una forma natural para dar razón a su orden y concluyó que Dios debe estar empujando suavemente a los planetas para que el sistema continuara funcionando. (Quizás es en este sentido que Dembski es el Newton de la teoría de la información.) El origen de las especies pareció ser en un tiempo igualmente misterioso, pero Darwin siguió las pistas encontradas en la naturaleza para resolver el misterio. Uno puede, por supuesto, retener la fe religiosa en un diseñador capaz de transcender los procesos naturales, pero no hay manera de poder recoger sus huellas digitales.


Resumen:

- La ciencia requiere evidencia positiva que la complejidad biológica es diseñada intencionalmente.

- William A. Dembski no tiene manera alguna de mostrar que los patrones genéticos son ensamblados por adelantado.

- Los anti evolucionistas aseguran que la evolución va en contra de la segunda ley de la termodinámica, pero esto muestra una falta de comprensión sobre como la ley se aplica a los sistemas biológicos.

- La variación genética aleatoria está sujeta a la selección natural por el medio ambiente.

- La hipótesis de diseño de Dembski provee muy poco material para hacer pruebas.

- Darwin siguió las pistas dadas en la naturaleza para resolver el misterio de los orígenes.


Robert T. Pennock es profesor asociado en estudios de ciencias y tecnología y profesor asociado en filosofía en la Escuela Lyman Briggs y en el Departamento de Filosofía de la Universidad Estatal de Michigan. Él es autor de Torre de Babel: La Evidencia en Contra del Nuevo Creacionismo (MIT Press, 1999) y editor de Creacionismo por Diseño Inteligente y sus Críticas: Perspectivas Filosóficas, Teológicas y Científicas (MIT Press, 2001). 


Fuente:
Traducido del original:
http://www.actionbioscience.org/evolution/nhmag.html

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NOTICIA!!!

Retiro oficial de William Dembski 
del Diseño Inteligente



Retiro oficial del Diseño Inteligente

DE SEPTIEMBRE DE 23 de, 2016 
BILL Dembski

Hace dos semanas, Sean McDowell me entrevistó sobre el estado actual del diseño inteligente como proyecto intelectual y movimiento cultural. Él y yo habíamos escrito un popular libro sobre el DI de hace una década.

Como alguien ya no está activo en el campo, pero que todavía en cierta medida está "mirando desde la barrera", di mis impresiones en la entrevista sobre los éxitos y fracasos del movimiento DI.

La reacción a la entrevista se mezcló comprensiblemente (yo estaba tratando de ser provocador), pero me hizo pensar que realmente estoy retirado sobre el DI. Ya no trabajo en ese asunto. Por otra parte, la camaradería que una vez experimenté con colegas y amigos del movimiento DI, se ha reducido en gran medida.

No estoy hablando de cualquier caída. Se trata simplemente de que mi vida e intereses han cambiado. Es como si el DI fue una temporada de mi vida y que esa temporada ya ha pasado. A principios de este mes (10 de septiembre de 2016) yo renunció a mis asociaciones formales con la comunidad del Diseño Inteligente, incluyendo a mi relacion con el Instituto Discovery desde hace 20 años.

La única asociación que estoy manteniendo es con el Laboratorio de Informática Evolutiva de Bob Marks, pero no veo el trabajo de este laboratorio como más general que el diseño inteligente, centrándose en los métodos de la teoría de la información que se aplican ampliamente y que tengo la intención de aplicar en otros contextos, especialmente a la teoría del dinero y las finanzas.

Traducido de la página oficial de William Dembski:
https://billdembski.com/



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Ver:
Diseño Inteligente Vs Evolución Biológica: 
Michael J. Behe Vs Kenneth R. Miller


Ver: 
La Farsa del “Diseño Inteligente”
“La teoría del Diseño Inteligente es religión, no es ciencia”
(Revisión de publicaciones Parte I)

Ver:
15 Respuestas a las tonterías Creacionistas

Ver
La Farsa del “Diseño Inteligente”
“La teoría del Diseño Inteligente es religión, no es ciencia”

Ver:
10 Alternativas a la Evolución.

Ver:
Mi visita al Museo Argentino de Ciencias Naturales
(Exposición Fotográfica)

Ver:
Más de 100 Imágenes divertidas sobre el "Diseño Inteligente" y el "Creacionismo"


Ver: Memes, Dawkins y la "Evolución Cultural y Religiosa"

Ver: Los 12 Pasos Evolutivos más Importantes

Ver: 25 Partes del cuerpo que no necesitamos 

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"La vida es sólo un vistazo momentáneo de las maravillas de este asombroso universo. Es triste que tantos estén malgastando su vida soñando con fantasías espirituales" 

Carl Sagan



lunes, 24 de octubre de 2016

Diseño Inteligente Vs Evolución Biológica: Michael J. Behe Vs Kenneth R. Miller




El Reto de la Complejidad Irreducible: Cada célula viviente contiene muchas máquinas moleculares ultrasofisticadas.

Declaración sobre el Diseño Inteligente
Por Michael J. Behe

Los científicos usan el término “caja negra” para referirse a un sistema del cual se desconoce su funcionamiento. Para Charles Darwin y sus contemporáneos, la célula viva era una caja negra, pues su mecánica fundamental era totalmente desconocida. Ahora sabemos que, muy lejos de estar formada por un tipo simple de protoplasma uniforme (como creían muchos de los científicos del Siglo XIX) cada célula viva contiene muchas máquinas moleculares ultrasofisticadas.

¿Cómo podemos decidir si la selección natural Darwiniana puede dar cuenta a la increíble complejidad que existe a nivel molecular? El mismo Darwin definió el estándar cuando reconoció que “Si se pudiera demostrar que ha existido algún órgano complejo que no fue formado por numerosos y sucesivos cambios pequeños, mi teoría se desmoronaría por completo.”

Algunos sistemas parecen ser muy difíciles de formar por modificaciones sucesivas. Yo llamo a estos sistemas irreduciblemente complejos. Un ejemplo cotidiano de un sistema irreduciblemente complejo es la humilde trampa para ratones. Ella consiste de (1) una plataforma o base de madera; (2) un martillo de metal, el cual aplasta al ratón; (3) un resorte con los extremos extendidos, el cual propulsa al martillo; (4) un gatillo que suelta al resorte; y (5) una barra de metal que conecta al gatillo y que sostiene armado al martillo. Uno no puede atrapar a un ratón con solo una plataforma, añadir después un resorte y atrapar a unos cuantos ratones más, después añadir la barra de metal y atrapar otros cuantos más. Todas las piezas deben estar un sus lugares antes de poder cazar a un ratón.

Los sistemas irreduciblemente complejos no parecen ser buenos candidatos a haber sido producidos por numerosos y sucesivos cambios pequeños de sistemas predecesores, porque cualquier precursor al cual le faltara una pieza crucial no hubiera podido funcionar. La selección natural solo puede escoger entre sistemas que ya están funcionando, por lo que la existencia en la naturaleza de sistemas biológicos irreduciblemente complejos representa un poderoso reto a la teoría Darwiniana. Podemos observar con frecuencia estos sistemas en los organelos de las células, en los cuales la remoción de un elemento causaría que el sistema completo dejara de funcionar. El flagelo de las bacterias es un buen ejemplo. Ellos son como motores fuera de borda que las células bacterianas usan para su autopropulsión. Tienen una hélice larga, como un látigo, que es girada por un motor molecular. La hélice está unida al motor por una junta universal. El motor está sostenido por proteínas que actúan como una base de estabilización. Otras proteínas actúan como cojinetes que permiten al eje penetrar la membrana bacteriana. Hacen falta docenas de proteínas para que obtener un flagelo operativo. En la ausencia casi cualquiera de ellas, el flagelo no funciona o no puede ser construido por la célula.

Otro ejemplo de complejidad irreducible es el sistema que permite que las proteínas lleguen a los compartimentos subcelulares apropiados. En la célula eucariótica existe un cierto número de lugares donde ocurren labores especializadas, tales como la digestión de nutrientes y la excreción de productos de desecho. Las proteínas son sintetizadas afuera de estos compartimentos y pueden llegar a sus destinos apropiados solo con la ayuda de químicos “señaladores” que prenden y apagan a otras reacciones en los momentos apropiados. Este flujo constante y regulado dentro de la célula corresponde a otro asombroso sistema complejo e irreducible. Todas las partes deben funcionar sincronizadamente o el sistema se colapsa. Otro sistema más es el exquisitamente coordinado mecanismo que causa la coagulación de la sangre.

Los libros de texto y los artículos científicos en bioquímica describen los mecanismos de algunas de las máquinas moleculares vivas que existen dentro de nuestras células, pero ofrecen muy poca información sobre cómo evolucionaron estos sistemas por selección natural. Muchos científicos admiten francamente su desconcierto acerca de cómo han podido originarse, pero rechazan entretener la hipótesis obvia: que quizás las máquinas moleculares parecen ser diseñadas porque en realidad son diseñadas.

Yo tengo esperanza de que la comunidad científica eventualmente admita la posibilidad del diseño inteligente, aún cuando esta aceptación sea discreta y callada. Mi razón para ser optimista es el avance mismo de la ciencia, la cual descubre cada día nuevas complejidades en la naturaleza, las cuales son razones frescas para reconocer el diseño inherente en la vida y en el universo.


Resumen:

- Caja negra: un sistema del cual su función interna es desconocida.

- ¿Es la selección natural responsable de la complejidad que existe a nivel molecular?

- Sistemas irreduciblemente complejos: sistemas que parecen muy difíciles de formar mediante modificaciones sucesivas.

- La selección natural puede solo escoger entre sistemas que ya están trabajando en forma irreducible.

- El flujo de tráfico regulado y constante en las células es un ejemplo de un sistema complejo e irreducible.

- Las máquinas moleculares son diseñadas.

- Los avances en la ciencia proveen nuevas razones para reconocer el diseño.


Michael J. Behe, quien recibió su Ph.D. en bioquímica de la Universidad de Pennsylvania en 1978, es profesor de ciencias biológicas en la Universidad de Lehigh en Pennsylvania. Sus investigaciones recientes se concentran en el papel del diseño y la selección natural en la construcción de proteínas estructurales. Su libro La Caja Negra de Darwin: El Reto Bioquímico a la Evolución se encuentra disponible en pasta blanda (Touchstone Books, 1998)






El Defecto en la Trampa de Ratones: El diseño inteligente falla el examen de la bioquímica.

Respuesta de la evolución a Michael J. Behe
Por Kenneth R. Miller

Para poder entender porqué la comunidad científica no está muy impresionada por los intentos de resucitar el llamado argumento del diseño, uno no tiene que ver más allá que el mismo ensayo de Michael J Behe. Él afirma que los sistemas bioquímicos complejos no pueden haber sido producidos por la evolución porque poseen una cualidad que él llama complejidad irreducible. Al igual que con las trampas de ratones, estos sistemas no pueden funcionar a menos que cada una de sus partes se encuentre en el lugar apropiado. Dado que “la selección natural solo puede escoger entre sistemas que ya están funcionando” no existe ninguna forma por la cual los mecanismos Darwinianos pueden haber producido los sistemas complejos que se encuentran en las células vivientes. Y si estos sistemas no pueden haber evolucionado, ellos han debido ser diseñados. Esa es la totalidad de la “evidencia” bioquímica para el diseño inteligente.

Irónicamente, el ejemplo del mismo Behe, la trampa de ratones, muestra porqué está equivocada esta idea. Elimina dos de las partes (el gatillo y la barra de metal) y puede que no tengas una trampa de ratones pero tienes una máquina de tres partes que hace un clip de corbata o un clip de papel perfectamente funcional. Quita el resorte y tienes un llavero de dos partes. El gatillo de algunas trampas puede ser usado como un anzuelo y la base de madera como un pisapapeles; aplicaciones útiles de las demás partes incluyen una gran variedad de cosas como mondadientes, cascanueces y tablillas sujetapapeles. El punto, entendido desde hace mucho tiempo por la ciencia, es que pedazos y piezas de las máquinas supuestamente irreduciblemente complejas pueden haber tenido diferentes (pero aún útiles) funciones.

La contención de Behe de que todas y cada una de las piezas de una máquina, mecánicas o bioquímicas, deben estar ensambladas en su forma final antes de que algo útil pueda emerger, es simplemente falsa. La evolución produce máquinas bioquímicas complejas por medio de copiar, modificar y combinar proteínas previamente usadas para otras funciones. ¿Quiere ejemplos? Los sistemas en el ensayo de Behe nos sirven muy bien.

Él escribe que la ausencia de “casi cualquiera” de sus partes hace que el flagelo bacteriano “no funcione.” Pero, ¿adivine qué? Un pequeño grupo de proteínas del flagelo sí funciona sin el resto de la máquina. Es usado por muchas bacterias como un dispositivo para inyectar venenos a otras células. A pesar de que la función llevada a cabo por esta parte pequeña es diferente cuando trabaja sola, aún así puede ser influenciada por la selección natural.

Las proteínas clave que aglutinan la sangre siguen este patrón también. Ellas son, en realidad, versiones modificadas de proteínas que son usadas por el sistema digestivo. El elegante trabajo de Russell Doolittle ha mostrado como la evolución duplicó, reasignó y modificó a estas proteínas para producir el sistema de coagulación de la sangre en los vertebrados.

Y Behe puede levantar las manos y decir que él no puede imaginarse como los componentes que mueven las proteínas entre los compartimentos intracelulares pueden haber evolucionado, pero los científicos que trabajan con estos sistemas están completamente en desacuerdo. En un artículo de la revista científica Cell (Célula) en 1998, un grupo de científicos del Instituto Sloan-Kettering liderado por James Rothman, describió la extraordinaria simplicidad y uniformidad de estos mecanismos. Ellos también notaron que estos mecanismos “sugieren en una forma natural como pudieron evolucionar en primer lugar los muchos y diversos compartimentos en las células eucarióticas.” Parece entonces que los investigadores activos ven algo muy diferente de lo que ve Behe en estos sistemas. Ellos ven a la evolución.


Si Behe desea sugerir que las complejidades de la naturaleza, la vida y el universo revelan un mundo de significado y propósito consistente con una inteligencia divina, su punto es filosófico, no científico. Incidentalmente, es un punto de vista filosófico que yo comparto. Sin embargo, para apoyar este punto de vista, uno no debe encontrar necesario pretender que sabemos menos de lo que realmente sabemos sobre la evolución de los sistemas de vida. En el análisis final, la hipótesis bioquímica del diseño inteligente fracasa, no porque la comunidad científica se cierre a ella, sino por la razón más básica de todas: porque está abrumadoramente contradecida por la evidencia científica.


Resumen:

- Michael J. Behe falló al no proveer evidencia bioquímica para el diseño inteligente.

- Partes de una máquina supuestamente compleja e irreducible pueden tener funciones diferentes y útiles.

- La evolución produce máquinas bioquímicas complejas.

- La selección natural favorece las partes de un organismo para diferentes funciones.

- El sistema de coagulación de la sangre es un ejemplo de evolución.

- Los investigadores de hoy ven evolución en sistemas sub celulares.

- Los puntos de Behe son filosóficos, no científicos.


Kenneth R. Miller es profesor de biología de la Universidad de Brown. Sus trabajos de investigación en la estructura y función de la membrana celular han sido publicados en tales revistas científicas como Nature, Cell y el Journal of Cell Biology. Miller es coautor de varios libros de texto ampliamente utilizados a nivel de colegio y de universidad. En 1999 publicó Buscando al Dios de Darwin: La Búsqueda por un Científico del Espacio Común entre Dios y la Evolución (Cliff Street Books).



Fuente:
Traducido del original:
http://www.actionbioscience.org/evolution/nhmag.html


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Ver: 
La Farsa del “Diseño Inteligente”
“La teoría del Diseño Inteligente es religión, no es ciencia”
(Revisión de publicaciones Parte I)

Ver:
15 Respuestas a las tonterías Creacionistas

Ver
La Farsa del “Diseño Inteligente”
“La teoría del Diseño Inteligente es religión, no es ciencia”

Ver:
10 Alternativas a la Evolución.

Ver:
Mi visita al Museo Argentino de Ciencias Naturales
(Exposición Fotográfica)

Ver:
Más de 100 Imágenes divertidas sobre el "Diseño Inteligente" y el "Creacionismo"


Ver: Memes, Dawkins y la "Evolución Cultural y Religiosa"

Ver: Los 12 Pasos Evolutivos más Importantes

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Ver: Seleccion Natural. El Gran Problema de los Creacionistas

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