lunes, 6 de mayo de 2024

MÁS razones para no creer en Dios




MÁS razones para no creer en Dios


Ya Tienes miles de Razones Para No Ser Religioso; Aquí Hay 12 Más Que Tal Vez No Has Considerado


1 -

El Egoísmo de la Oración:

Cuando alguien reza ¿qué está haciendo? Cuando un futbolista celebra un gol dando gracias a Dios ¿importa si el portero que recibió el gol era cristiano también? ¿o no? ¿Qué porcentaje de las oraciones serán genuinamente altruistas?


2 -

¿Gazapos? ¿Qué Gazapos?

Si "La Palabra de Dios" (La Biblia, según algunos) es tan importante ¿Cómo es que la gente que la estudia a pie de la letra no estudia hebreo para entenderla en su versión original? En la forma que se lee ya, ha sido pasado por 2 (o más) coladores de traducción (mucha de la cual es errónea) así que... a aprender hebreo, o dejar de destacar la importancia de susodicho texto.


3 -

Idos y Multiplicaros

- La represión sexual

¿Cuántas maneras puedes encontrar en la religión de reprimir a la sexualidad de la gente? ¿Qué tal esto?: – fomentar la idea que el sexo sólo es para procrear. Así esos otros otros deseos y sensaciones se pueden tachar de pecaminosos y 'anti-naturales'. Otra buena manera de meterle el miedo a las mujeres sería decirles que su ídolo debería ser una madre que a la vez era virgen (¿otra traducción mal hecha u otro ejemplo más del mito del profeta nacido de una virgen que existía ya en muchas religiones anteriores al cristianismo?). De todas maneras... a parir, mujeres, pero sin follar a ser posible. Así estarías más limpias (Fue por vosotras que nos expulsaron de Edén, recuerda. Excepto si preferimos la interpretación - más coherente a mi juicio - de los Gnósticos).


4 -

¿Cuantos ángeles pueden bailar en la punta de un alfiler?

Pero... ¿de verdad hay gente que aún cree en los ángeles? Yo sé que sí hay. No es de extrañar. En el año 2007 se reunieron varios obispos, arzobispos y quién-sabe-qué demonios en el vaticano para decidir qué pasaba a los almas de los bebés que no habían llegados a ser bautizados. El tema es claramente urgente. Se rebaja a esto; ¿Existió o no el purgatorio (que la misma iglesia había inventado unos siglos atrás)? Y hombres adultos, alrededor de una mesa, discutiéndolo como si importara. Y tanta gente encerrada en monasterios y conventos durante tantos años (para ahorrar gastos familiares en muchos casos) no haciendo más que rezar y alabar a ALGO QUE NO EXISTE... ¡qué desperdicio de vidas! Bueno... Richard Dawkins ha dicho que hasta la teología como disciplina es, efectivamente, estudiar ABSOLUTAMENTE NADA.


5 –

"El Cielo es un lugar donde no pasa nunca nada" (Talking Heads)

Si llegas a ser invitado allí... ¿Cuántos años tienes en el paraíso? ¿No llegarás a ansiar la muerte después de unos, digamos, 2 millones de años? ¿Puedes elegir a ser más mayor en el cielo que llegaste a ser en la tierra? ¿O tienes que tener los años que tienes cuando te mueres? ¿O puedes elegir tener menos? ¿Y tus padres y abuelos? ¿Hay cielos donde tú eres joven y ellos viejos y otros donde es todo al revés? Y ¿estarán allí mis mascotas de la infancia? La verdad es que cuando me pongo a pensar qué forma el paraíso podría posiblemente tomar... veo que la idea no tiene ni pies ni cabeza.

Una de mis frases preferidas: "El Hombre es La Medida" ("Man is the Measure") – Protagorás


6 -

¿Hay correlación entre inteligencia y religión? O, sí...

Con una excepción, los países más desarrollados (en cuanto a la fuerza de la economía y el nivel de vida) son los países con menos índice de creyentes religiosos en su población. (¿Cuál es el país que no sigue esta norma?). Según cálculos de Las naciones Unidas, dentro de diez años, habrá unos diez países donde efectivamente la religión dejará de existir como fuerza social. El primero será Dinamarca.

(Para más información acerca de este tema, y muchos relacionados, se recomienda 'The God Delusion' de Richard Dawkins)


7 -

Monoteísmo, Monopolio, Monolitos

¿Qué religión es la mejor? Y ¿por qué hay más de una? Que lo peleen entre ellos. Avísame cuando alguien haya ganado.


8 -

¿Alguien creería esas cosas si no se llamaban 'creencias religiosas'?

Hay gente que cree que en muy breves, los cielos se abrirán, unos ángeles tocarán sus trompetas y los 44.000 almas que lo merecen serán transportados al Paraíso mientras los demás sufriremos para siempre en el Infierno... no, en serio - ¿Por qué tenemos que 'respetar' a las creencias religiosas? Una bobada es una bobada, sea científica, metafísica o no. No veo mucho 'respeto' entre las mismas religiones. Mi madre me enseñó precisamente eso; hay que respetar a las creencias de la gente. Como me iba haciendo mayor más me preguntaba si mi madre tenía razón allí. (En casi todo lo demás sí la tenía).


9 -

¿Quieres saber qué pasa después de la muerte? ¿O si el Paraíso existe? Pregunta a un experto

¿Por qué (demonios) un vicario o cura sabrá más sobre este tema que un científico, un fontanero o un ateo radical?



10 -

Técnicas psicológicas que ayudan mucho a la hora de reprimir un pueblo entero

Vamos a jugar a ¿Quién-tiene-la.culpa? El Catolicismo hace esto muy bien. Como piensa que el universo está 'instilado' con un ser que ve y a creado todo, si algo pasa, pues algo tendrá que ver dios ¿no? Entonces, siempre hay una cosa, si no humana, pues, bastante parecida a un humano (un 'intelecto' o un 'amor') que es el origen de otras cosas. Por lo tanto se cae en una visión del mundo donde, si algo pasa, tiene que ser culpa de alguien de por sí. Este estado mental lo hace muy difícil explicar las cosas con un 'porque sí' o 'simplemente sucedió así'. Si quieren ser más científicos, pues por eso existe la ciencia. Una cosa psicológicamente parecida (a mi juicio) es el concepto del 'Pecado' – no es, como, realmente malo, pero a 'él' no le gusta; le ofende en cierta manera. Incluidas en los supuestos pecados están muchas cosas que dan placer. ¡Ojo! Allí yace la tentación y los caminos hacia en infierno. Esto provoca la mentalidad de pensar que si algo que sienta bien, ya te hace sospechar que tiene algo de 'malo'.


11 –

Dios como el último en la cadena de comanda de MILGRAM.

El experimento de Milgram fue una serie de experimentos llevados a cabo por Stanley Milgram en la Universidad de Yale. Aparecieron en Behavioral Study of Obedience (Estudio del comportamiento de la obediencia) y en su libro Obedience to authority. An experimental view (Obediencia a la autoridad. Un punto de vista experimental). El fin de la prueba era medir la disposición de un participante para obedecer las órdenes de una autoridad aun cuando éstas pudieran entrar en conflicto con su conciencia personal (de Wikipedia).

En fin, descubrieron que los seres humanos haremos cosas que van en contra de nuestros instintos morales si nos podemos refugiar en la idea que hay una autoridad por encima de nosotros. 'Siguiendo órdenes', como reclamaban la mayoría de los Nazis juzgados en Nüremberg. Lo que MÁS ME PREOCUPA de todas las religiones es que ELLOS piensan que su autoridad viene de una fuente más alta que la razón humana. Es una delusión, claramente, pero ¿cómo convencerles? Y si ellos piensan que hacen lo que hacen por ordenanza DIVINA... eso puede llegar a ser peligrosísimo (La Inquisición, las Cazas de Brujas...).

Si interesa leer de un incidente histórico de este tipo, recomiendo Los Diablos de Loudin (The Devils of Loudun) de Aldous Huxley. Allí retrata la historia las endemoniadas de Loudun, probablemente el caso más famoso de posesión diabólica colectiva que se conoce. Tuvo lugar en 1634 en la pequeña ciudad francesa de Loudun. Afectó a las monjas ursulinas del convento, supuestamente hechizadas por el padre Urbain Grandier, quien fue acusado de brujería, de acuerdo con el testimonio de las endemoniadas, torturado y condenado a morir en la hoguera


12 -

Ya sabemos todo lo que hay que saber; y siempre lo sabíamos

¿Qué tiene la iglesia en contra del deseo natural y humano de explorar, investigar y saber más acerca de nuestro mundo? ¿Hay algo que inspira más que la idea de que siempre estaremos quitando capas de nuestros conocimientos? ¿En reconocer que no hay nada fijo, siempre nos vamos hacia delante, a territorios nuevos? Por lo visto, no:

La iglesia tiene un récord histórico de oponerse a muchos caminos científicos que luego resultaron de gran beneficio para el conocimiento del ser humano.

¿A qué se ha opuesto?' – Excursiones arqueológicas a Egipto para leer los jeroglíficos (por si contradecía el mito del Arca de Noe). Las teorías de: Galileo (¿Cuántos años tardaron en 'disculparle'?), Newton (máquinas), Darwin (¡qué osadía!) y Turing (máquinas y homosexuales).

Ahora con las células madre, tienen otra oportunidad de enseñarnos como comportarse ante fronteras nuevas.


13 -

Si Jesucristo curó a los cojos ¿eso quiere decir que es 'malo' ser cojo?

¿Qué es esa fascinación con la pobreza y las enfermedades y minusvalías? Alguien dijo de madre Teresa (como comenta Christopher Hitchens; '¿Qué tiene, precisamente, de "madre"?' y para datos biográficos sobre este personaje, véanse abajo) parece que no le gustan tanto los pobres que la pobreza. Cuando traducía una revista de monjas para un trabajo que tenía hace unos años, me llamó la atención esa fijación que tienen con 'los pobres', los hospitales y tal. Y qué arrogancia. Tantas veces tuve que traducir en su revista 'Y la gente se alegró mucho al vernos' y frases semejantes. ¿Dice quién? Yo, cuando veo a una monja, me deprime. Pero en fin, visto todo lo de arriba, hay gente pa' to'.

Vale, venga, y otro más... y de esa manera despejamos al número de asistentes el la Última Cena, que tan mala suerte bíblica nos trae...


14 –

Los extraterrestres: si existen ¿están salvados?

Digo, esos que no han llegado a la tierra ni llegarán nunca... ¿Tendrán otro 'Hijo de Dios' que puede ir a 'predicar la Palabra' a otros civilizaciones? Si no, ¿son como las tribus de los océanos del Sur, a quienes tenían que bautizar para salvarles las almas? O, si no les ha visitado ningún Salvador, ¿no será porque no les hace falta?

Bueno... hasta que sepamos a ciencia cierta que esas criaturas hipotéticas existan, no hace falta hacer las preguntas. Menos mal.


En fin - como dijo una vez el astrónomo-filósofo Carl Sagan - "Está bien tener la mente abierta, pero no tan abierta que se te caiga el cerebro".


(Gracias a un lector quien escribió para decirme que la cita igual no es de Sagan, pero de Richard Feynman. Me puse a investigar, y mire: (de http://www.faktoider.nu/openmind_eng.html)


"Mantenga la mente abierta, pero no tanto como para que se le caiga el cerebro"


Este excelente consejo se atribuye principalmente al físico Richard Feynman (1918-1988), pero también a muchas otras personas más o menos famosas, la mayoría de ellas del campo de la ciencia: Richard Dawkins, Carl Sagan, James Oberg, Bertrand Russell, J. Robert Oppenheimer, Virginia Gildersleeve, Harold T. Stone (de la comedia Night Court )... Por nombrar sólo algunos.

Aquí está el ejemplo más antiguo que he encontrado (hasta ahora) de la cita. Tal como está escrito, aparentemente fue acuñado incluso antes, de una forma u otra:


[Los caballeros prácticos] tienen una serie de comentarios amargamente sarcásticos sobre personas cuyas mentes son tan abiertas que se les cae el cerebro.

Max Radin (1937)


Aquí hay algunas variantes aún más antiguas, pero sin cerebro (por así decirlo): "Sus mentes están tan abiertas que nada permanece dentro" (1932), "una mente tan 'abierta' que casi cualquier cosa puede atravesarla sin dejar rastro". " (1928) o "una mente tan abierta que no tenía nada en absoluto" (1908).

Sospecho que la cita (como tantas otras) no fue acuñada por alguien famoso, sino por un talento anónimo que modificó una frase existente.

Actualización: Mi breve estudio fue utilizado, combinado con otros (en particular la investigación de The Quote Investigator, Garson O'Toole) y ampliado por Tim Farley de INSIGHT, el blog de Skeptic.com (que a su vez es el sitio de la revista Skeptic ). . Encontró que "la primera versión documentada de la cita" era la siguiente:


¡Pero no mantengan sus mentes tan abiertas que se les caiga el cerebro!

Discurso de Walter Kotschnig, pronunciado el 8 de noviembre de 1939


Fuentes:

Max Radin, "On Legal Scholarship", The Yale Law Journal mayo de 1937

New York Times 13 de noviembre de 1932

New York Times 4 de febrero de 1928

Edward Clark, Discursos seleccionados (1908), página 69

Fuente:

https://www.charlytaylor.com/index.php/entretenimientos/1001-razones-mas-para-no-creer-en-dios

________________

lunes, 29 de abril de 2024

Actitudes ante Dios (Publicación Cristiana)




Actitudes ante Dios

(Publicación Cristiana)


Tradicionalmente y siempre con los matices personales que se puedan aducir, las posturas ante Dios se han reducido a dos: creyentes por una parte y Agnósticos más Ateos por otra.


24.04.2024

Pablo Heras Alonso.


Respecto a la situación en que el hombre se encuentra en este mundo, los que creen en Dios diferencian claramente lo que es el mundo natural de la esfera sobrenatural.

En este ámbito sobrenatural hay tres principios esenciales que atañen directamente al hombre: su creación por Dios, la inmortalidad del alma y una vida después de la muerte. Partiendo de estos tres enunciados, van derivando las distintas religiones con sus diferencias respecto a lo que Dios ha hecho por el hombre y la relación del hombre con Dios.

En esa relación con Dios puede predominar el pensamiento, es decir, la meditación y consideración racional de los misterios de Dios; puede prevalecer la emotividad, el sentimiento que produce el amor de Dios hacia los hombres; o, en tercer lugar la vivencia del rito, a través del cual el hombre cree tener relación con Dios.

En el polo opuesto encontramos a quienes niegan bien la posibilidad de acceder a Dios o bien los que directamente niegan la existencia de un ser que carece de argumentos para aceptar tal existencia. Las razones para la negación de Dios son de muy diverso calado, principalmente porque no existe consenso respecto a lo que podemos llamar "Dios“. Lo que generalmente se entiende por Dios no entra en la capacidad del hombre para entenderlo.

La primera negación de “ese” Dios es aquella que lo hace producto del hombre. Sí, existe Dios, pero es un Dios distinto al que los creyentes adoran y en el que confían. Es un Dios creado por los hombres, a su imagen y semejanza; un Dios consenso universal; un Dios que aglutina deseos; un Dios arquetipo de vivencias y sentimientos humanos; un Dios paradigma de bondad, justicia y felicidad.

Respecto a agnósticos y ateos, la duda y negación de Dios se refiere a los argumentos que ofrecen los creyentes para, racionalmente, aceptarlo. Son argumentos o pruebas que han sido desmontados a lo largo de la historia y que carecen de validez. Recuérdense las vías de Santo Tomás, el argumento de San Anselmo o las simplezas de los Testigos de Jehová (Watchtower). Argumentos que no han superado la prueba filosófica o que no pueden ser “falsados”. Sólo son hipótesis de trabajo en un callejón sin salida.

Pero a los agnósticos y ateos se les puede enfrentar cualquier creyente con algo que aquéllos olvidan, el nivel cognitivo de ambos. Los creyentes están en otro nivel, ni les interesa ni procuran aportar argumentos sobre la existencia de Dios, simplemente creen en Dios y viven de esa creencia. Son dos niveles de aceptación que no pueden inmiscuirse. Los argumentos racionales “contra” Dios no entran en su consideración. De ahí que no pueda haber ni refutación ni afectación.

Cuando se dice que no se puede convencer a un creyente es porque ambos, creyentes y ateos, se encuentran en niveles distintos de conocimiento y de vivencia. Ninguno de los dos tiene razones suficientes para convencer al otro. Es imposible demostrar a Dios por la razón y es inútil aportar argumentos sobre la inexistencia de Dios, porque en lógica filosófica esto es absurdo (es quien afirma el que debe probar). Pero la única prueba es… ¡que creen en Dios!

Puestos a exprimir el contenido de las ideas agnósticas y ateas, éstas parecen moverse en ámbitos metodológicos, es decir, teóricos, axiomáticos, casi verbales. El agnóstico dice que quien afirma es el que debe probar lo que afirma (Dios); el ateo dice que los juicios negativos de existencia, negación de Dios, son verdaderos mientras no se demuestre lo contrario. En realidad, dicen lo mismo.

Algo que puede parecer paradójico es que tanto creyentes como negacionistas están de acuerdo en la praxis diaria y en la vida normal. Nadie discute lo que es el hombre; nadie pone en duda el buen comportamiento moral; todos están de acuerdo en la necesaria profesionalidad en el ejercicio del trabajo, la responsabilidad, la solidaridad, etc. y aunque unos hagan derivar su conducta respondiendo a imperativos sagrados y los otros al orden social y a la conciencia, a la hora de la verdad lo que importan son los hechos derivados del tal conducta.

Y en este punto, uno se pregunta si creyentes y negacionistas pueden ponerse de acuerdo respecto a la idea, a las exigencias y los presupuestos inherentes a lo que significa Dios. O bien, a la hora de entenderse, ¿se puede dejar en suspenso la cuestión “Dios”? Esto es prácticamente imposible. Recojo una afirmación de Puente Ojea en su libro Elogio del ateísmo (1995):

Apenas parece discutible que tanto en el plano del saber como en el plano de la vida cotidiana resulta ineludible adoptar, al menos provisionalmente, un posicionamiento de dirección positiva o negativa sobre la hipótesis teísta, aunque este posicionamiento no alcance una formulación explícita.


Pero si echamos una ojeada al mundo de la creencia, vemos que la inmensa mayoría de los creyentes no tienen un concepto definido respecto a la cuestión “Dios”. Lo dan por supuesto, ni siquiera se les plantea ni, por otra parte, sabrían definir lo que creen cuando se les pone en duda, con argumentos, la hipótesis teísta. Lo tremendo es que, a lo largo y ancho del mundo, el número de creyentes en lo que sea, dígase Dios u otra cosa sobrenatural, aumenta.

Dirán los negacionistas: ¿realmente aumenta? Sí y no. Por lo que vemos, disminuye en los países con mayor nivel cultural y económico, lo cual lleva a deducir que la incultura y la pobreza son caldo de cultivo de la creencia en dioses.

Hay otra forma de encarar o catalogar a muchos que se dicen agnósticos, referida a su entronque social. En cuanto a la formulación negacionista, los hay que son agnósticos teóricos pero en la práctica, ateos convencidos. Otros se dicen agnósticos por no llamarse “creyentes perplejos” debido a su carácter y educación, al deseo de contemporizar, por no contrariar… Y no se dicen ateos porque la presión secular contra esta “casta” ha sido muy fuerte y todavía sobrevuela el sambenito pernicioso sobre ellos.

Cierto, hay ateos que no manifiestan su “credo” por educación, por respeto, por no herir susceptibilidades o sensibilidades. A veces por miedo a un perjuicio personal dentro del partido o, en su ámbito laboral, miedo a la exclusión social o represión económica. Declararse agnóstico resulta menos peligroso e incluso puede ser aliciente para alguno dispuesto a hacer una “buena obra”, pues le parece que tal agnóstico podría estar dispuesto a revertir su posición dogmática.

Es una incoherencia por parte del agnóstico: si no convencen los argumentos que le puedan dar, no sólo racionales sino, sobre todo, de vivencia, de conducta, de buenos sentimientos, de obras de caridad… su situación de increencia es la misma que la del ateo, aunque a priori no descarte el posible retorno a la fe. Se ha dado el caso de que la vida ejemplar de tal creyente pudo ser argumento definitivo para el retorno a la fe.

Hay quien dice que tanto ateos como agnósticos saben de Dios o están más pendientes de él que muchos creyentes. Puede ser cierto, pero es más cierto que el ateo ya no tiene referencias reales respecto a la idea de Dios, ha prescindido de estar pendiente de todo lo que se refiera a Dios. En cambio el agnóstico vive todavía en suspenso sobre si Dios es una quimera o una realidad. Podría decirse de él que es un semi creyente.

Cuestión aparte que merece una reflexión profunda es el hecho de que es manifestación universal creer en Dios. Surge la pregunta de por qué la humanidad se ha decantado por la creencia en Dios, con el consiguiente contra argumento: ¿el creer en instancias supra humanas, dioses o espíritus, ha aportado algo a la humanidad? ¿Ayuda tal creencia a que el hombre tenga mayor seguridad en sí mismo y mayor certeza sobre las cosas que le rodean? Y una como hipótesis: ¿existe algún componente genético, relacionado con el instinto de supervivencia, inscrito en el cerebro humano cuando dejó atrás a sus ancestros australopitecos o pitecántropos?

Interesante hipótesis la de relacionar la invención de los dioses con ese instinto de supervivencia, aunque también podríamos apuntar otra hipótesis igualmente plausible aunque menos halagüeña: teoría o hipótesis de que existe un retraso evolutivo en aquellos que creen en dioses, un retardo en la compleción de su cerebro al admitir algo que la razón rechaza.


Fuente:

https://www.religiondigital.org/humanismo_sin_credos/Actitudes-dios_7_2653604636.html


Ver: