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lunes, 31 de mayo de 2010

Flavio Josefo. O como hacer histórico a Jesús.

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Este es otro de esos temas que quería desarrollar desde hace algún tiempo, porque es el punto más álgido en el debate sobre la historicidad de Jesús. Como ya sabrán algunos lectores, yo no creo que Jesús existió históricamente, para mí como para muchos otros Ateos, Jesús es simplemente un mito (necesario para la época) que con el paso del tiempo y gracias a los intereses políticos-religiosos, se fue magnificando y tomando forma hasta ser lo que es hoy en día: un personaje al que muchos consideran histórico y milagroso.

Pero, cuando le pedimos a los creyentes alguna prueba o evidencia histórica, generalmente nombran la Biblia, que como bien sabemos no es en ningún caso una evidencia de peso (Ver: Consejo para Creyentes; Razones por las que no creo en la Biblia). En muy contadas ocasiones termina nombrando como la mejor prueba de la existencia histórica de Jesús a Flavio Josefo.

El Creyente Cristiano suele decir lo siguiente:

- ¡Claro que hay pruebas de la existencia de Jesús!... ¡Hay miles!... por ejemplo el Historiador Judío Flavio Josefo que nombró en sus obras a Jesús. ¿Qué otra prueba quieres?

Lo curioso de esto es que aunque muchos aluden a Josefo, casi nunca han leído exactamente donde nombra a Jesús y todo lo relacionado con esta polémica cita.

Leamos la cita textual tomada del libro Antigüedades judías (Antiquitates Iudaicae) escrito hacia el año 93 d.C, específicamente el libro 18, capítulo 3,3, Este es el denominado tradicionalmente «Testimonio flaviano».

"Por este tiempo apareció Jesús, un hombre sabio (si es que es correcto llamarlo hombre, ya que fue un hacedor de milagros impactantes, un maestro para los hombres que reciben la verdad con gozo), y atrajo hacia Él a muchos judíos (y a muchos gentiles además. Era el Cristo (el Mesías)). Y cuando Pilatos, frente a la denuncia de aquellos que son los principales entre nosotros, lo había condenado a la Cruz, aquellos que lo habían amado primero no le abandonaron (ya que se les apareció vivo nuevamente al tercer día, habiendo predicho esto y otras tantas maravillas sobre Él los santos profetas) La tribu de los cristianos, llamados así por Él, no ha cesado de crecer hasta este día".

Desde el punto de vista Cristiano Creyente parece fácil: un historiador escribió que existió un hombre llamado Jesús que hizo milagros y que era el Mesías, y que además fue crucificado. ¿Qué mejor evidencia?

¿O no?

Como es de esperarse existen numerosas opiniones en contra de este párrafo. La autenticidad del fragmento ha sido cuestionada filológicamente e historiográficamente. Aunque no faltan quienes defienden la autenticidad de este texto, la mayoría de los historiadores y filólogos no consideran que sea auténtico, al estar plagado de interpolaciones cristianas. Se sospecha que este párrafo pudo haber sido una agregación posterior; hay muchas razones para suponer esto. Veamos algunas:

- Es muy difícil que para la época cuando Josefo escribió (supuestamente) este párrafo hubiese utilizado palabras de alabanza hacia un judío y menos aun proclamándolo como el Mesías; esto hubiese enojado mucho a las autoridades romanas de la época.

- Orígenes y los primeros escritores teológicos ignoraron y nunca mencionaron el pasaje anteriormente citado.

- Es verdaderamente asombroso que un historiador como lo era Josefo que describía con el más mínimo detalle los juicios de algunos Judíos de la época, solo dedicase a un personaje tan extraordinario como lo era Jesús solo unas pocas líneas, sin mencionar absolutamente nada de sus milagros y portentos.

Hay que aclarar que existen varias versiones de dicho párrafo:

Versión griega

Recogida por Eusebio de Cesarea en Historia Eclesiástica (capítulo I, 11), del año 323. Trasmitida a través de la literatura de la Europa cristiana, las copias más antiguas están datadas en el siglo X.

"Apareció en este tiempo Jesús, un hombre sabio, si en verdad se le puede llamar hombre. Fue autor de hechos sorprenden­tes; maestro de personas que reciben la verdad con placer. Muchos, tanto judíos como griegos, le siguieron. Este era el Cristo (el Mesías). Algunos de nuestros hombres más eminentes le acusaron ante Pilato. Este lo condenó a la cruz. Sin embargo, quienes antes lo habían amado, no dejaron de quererlo. Se les apareció resucitado al tercer día, como lo habían anunciado los divinos profetas que habían predicho de él ésta y otras mil cosas maravillosas. Y hasta hoy, la tribu de los cristianos, que le debe este nombre, no ha desaparecido". (Ant., XVIII, iii, 3)

Versión árabe

También conocida como versión eslava. Incluida en el siglo X en una traducción al árabe de la obra de Flavio Josefo, dentro de la Historia Universal, desde sus inicios hasta 941/942 d.C., debida a Agapio, obispo de Hierápolis. Fue sacada a la luz en 1971 por el exégeta judío Shlomo Pines.

"En este tiempo existió un hombre de nombre Jesús. Su conducta era buena y era considerado virtuoso. Muchos judíos y gente de otras naciones se convirtieron en discípulos suyos. Los convertidos en sus discípulos no lo abandonaron. Relataron que se les había aparecido tres días después de su crucifixión y que estaba vivo. Según esto fue quizá el mesías de quien los profetas habían contado maravillas."

Versión siríaca

Aparece en Crónica siríaca, obra del siglo XII, de Miguel el Sirio.

Como podemos ver, la copia mas antigua de estas versiones son del siglo X; por lo que esperar que en los numerosos procesos de transcripción-traducción se hubiese mantenido la esencia original de Josefo es una ilusión muy grande.

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Podemos ver que existe otro párrafo en el capítulo 20 donde se menciona indirectamente a Jesús al relatar la muerte de su hermano Jacobo

Ananías era un saduceo sin alma. Convocó astutamente al Sanedrín en el momento propicio. El procurador Festo había fallecido. El sucesor, Albino, todavía no había tomado posesión. Hizo que el sanedrín juzgase a Santiago, el hermano de Jesús, [llamado Cristo] y a algunos otros. Los acusó de haber transgredido la ley y los entregó para que fueran apedreados.

Antigüedades judías, 20.9.1

La mayoría estudiosos afirman que la interpolación se produce desde la frase “Tal caso…”, que añada la frase “Según se dice…” hace parecer al texto inverosímil. Josefo tiende a ignorar los rumores, cosa que hace resaltar aun más cada interpolación. En esta, como en la anterior, queda más que evidente qué pertenece al falsificador y qué no. Si en la anterior introducía un “Algunos judíos creyeron …”, en esta vuelve al mismo estilo cuando empieza con “Según se dice…”.

Del grupo de investigadores judeocristianos que admiten estas interpolaciones.

Veamos cual sería el texto interpolado:

Siendo Anán de este carácter, aprovechándose de la oportunidad, pues

Festo había fallecido y Albino todavía estaba en camino, reunió el sanedrín.

Llamó a juicio al hermano de Jesús que se llamó Cristo; su nombre era Jacobo, y con él hizo comparecer a varios otros. Los acusó de ser infractores a la ley ylos condenó a ser apedreados.

Algunos autores como Fernando de Conde Torrens (“Simón, opera magna”) además de sostener que todo el texto es una interpolación, además añaden como prueba la existencia de varias firmas que realiza el falsificador, en este caso Eusebio, que se encuentran en los textos en griego y que incluso en la traducción se pueden apreciar.

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Veamos ahora varios puntos breves que nos indican lo poco probable de la veracidad de los textos de Josefo donde nombra a Jesús:

- Josefo escribe el libro “La guerra de los Judíos” por el año 75 y lo curioso es que no nombra en esa obra ni a Jesús ni a el Bautista; sino que espera para hacer mención de ellos 20 años más tarde.

- Antes de nombrar a Jesús, Josefo escribió 30 volúmenes alabando y describiendo a los judíos hasta en los detalles más simples y no menciona a Jesús en ningún momento; aunque nombró en numerosas ocasiones a otros “Pseudo Mesías” a los cuales odiaba e instaba a no hacerles caso… y de repente luego de tantos escritos y años… ¡nombra a Jesús!.

- Flavio Josefo invirtió más texto y tiempo en sus escritos a Juan el Bautista que en Jesús.

- Josefo afirma que Herodes mató a Juan el bautista por temor a que organizara una rebelión. (Ant. Judías 18,5,2) lo cual se opone a la causa de muerte que conocemos por la Biblia, en la cual el Bautista muere por petición de Salomé.

- Josefo menciona un “Censo de impuestos” lo cual contradice el “Empadronamiento” que menciona Lucas en su evangelio.

- Josefo no nombra en ningún momento un suceso que debió haber impactado a la historia de Palestina de esa época: La matanza de los inocentes.

- Flavio Josefo dijo que Vespasiano era el Mesías.

- Josefo dijo que Masada era de mármol blanco y no existe ni una sola piedra de mármol en Masada. Los historiadores dicen que es posible que Josefo solo observase a Masada desde abajo y a mucha distancia; o quizá, que escribiese ese texto en Roma, donde todo es mármol. Sin duda ese escrito estaba dirigido hacia los Romanos.

- Orígenes decía que Flavio Josefo no creía que Jesús fuese el Mesías.

- Irineo dice que Jesús fue crucificado durante el gobierno de Tiberio Claudio en Jerusalén entre los años 41 – 54. Josefo dice que fue crucificado entre el 14 al 37.

- Flavio Josefo no nombra a la religión Cristiana ni a ninguno de sus maestros u apóstoles, ni a María y ni siquiera nombra a Pablo.

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Como podemos concluir amigos Creyentes Cristianos, no solo es muy probable que los fragmentos de las obras de Josefo sean extrapolaciones y añadiduras posteriores; sino que el mismo Flavio Josefo cometió muchos errores en sus descripciones, por lo que hay que tener cuidado con sus afirmaciones.

Existen otros autores que parecen hacer mención de Jesús, pero al analizarlo vemos que son tan falaces como el mismo Josefo.

Una vez descartado Flavio Josefo como una fuente confiable de la historicidad de Jesús, podemos afirmar con bastante propiedad que las posibilidades de la existencia de Jesús como personaje histórico y real, son muy escasas.

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Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Testimonio_flaviano
http://redatea.net/foro/viewtopic.php?p=2802&sid=482aa310ae4ff0aa4ca81ffdb6dfef41
http://www.ateoyagnostico.com/2011/08/21/testimonios-de-una-no-existencia-mara-bar-serapion-y-flavio-josefo/
Libro: “Las antigüedades de los Judíos. Flavio Josefo. Capítulos XVIII, XIX y XX.

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Ver articulo: Otras “supuestas”pruebas del Jesús histórico.

 

Ver: Jesus no existió

Ver Articulo: Los Asesinatos de Dios

Ver Articulo: Las 10 Historias más Bizarras de la Biblia

Ver: Los 10 Libros más Brutales de la Biblia

Ver Articulo: Dios, El Asesino de Niños

Ver Sección: Tema Abierto

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"Alguien me dijo: sigue los pasos de Jesús, nunca cruces los brazos porque el hombre más grande del mundo murió con los brazos abiertos.Yo le respondí: voy a cruzar los brazos y voy a ser el hombre más pequeño, porque no pienso morir pobre, casto ni traicionado hasta por mi padre".  Gaston Techera

domingo, 30 de mayo de 2010

Jefté. Juez de Israel y ¿Padre ejemplar?

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Jefte fue, según la Biblia, un juez de Israel por seis años y miembro de la tribu de Manasés. Guío a los israelitas en la batalla contra los Amonitas. Su historia se puede leer en el libro de los Jueces.

Pero lo más interesante de la vida de Jefte es que por pagar una promesa a Dios, termina sacrificando a su hija bajo la mirada de complacencia de Dios.

¿Un juez de Israel haciendo sacrificios humanos? ¿Un Dios que es amor aceptando sacrificios en su nombre?

La historia de Jefte se puede leer en todo el capitulo 11 del libro de Jueces. Solo transcribiremos los versículos involucrados.

Jueces 11,29-40

11:29 Y el Espíritu de Jehová vino sobre Jefté; y pasó por Galaad y Manasés, y de allí pasó a Mizpa de Galaad, y de Mizpa de Galaad pasó a los hijos de Amón.

11:30 Y Jefté hizo voto a Jehová, diciendo: Si entregares a los amonitas en mis manos,

11:31 cualquiera que saliere de las puertas de mi casa a recibirme, cuando regrese victorioso de los amonitas, será de Jehová, y lo ofreceré en holocausto.

11:32 Y fue Jefté hacia los hijos de Amón para pelear contra ellos; y Jehová los entregó en su mano.

11:33 Y desde Aroer hasta llegar a Minit, veinte ciudades, y hasta la vega de las viñas, los derrotó con muy grande estrago. Así fueron sometidos los amonitas por los hijos de Israel.

11:34 Entonces volvió Jefté a Mizpa, a su casa; y he aquí su hija que salía a recibirle con panderos y danzas, y ella era sola, su hija única; no tenía fuera de ella hijo ni hija.

11:35 Y cuando él la vio, rompió sus vestidos, diciendo: ¡Ay, hija mía! en verdad me has abatido, y tú misma has venido a ser causa de mi dolor; porque le he dado palabra a Jehová, y no podré retractarme.

11:36 Ella entonces le respondió: Padre mío, si le has dado palabra a Jehová, haz de mí conforme a lo que prometiste, ya que Jehová ha hecho venganza en tus enemigos los hijos de Amón.

11:37 Y volvió a decir a su padre: Concédeme esto: déjame por dos meses que vaya y descienda por los montes, y llore mi virginidad, yo y mis compañeras.

11:38 El entonces dijo: Ve. Y la dejó por dos meses. Y ella fue con sus compañeras, y lloró su virginidad por los montes.

11:39 Pasados los dos meses volvió a su padre, quien hizo de ella conforme al voto que había hecho. Y ella nunca conoció varón.

11:40 Y se hizo costumbre en Israel, que de año en año fueran las doncellas de Israel a endechar a la hija de Jefté galaadita, cuatro días en el año.

Como pudimos leer la historia es bastante sencilla como macabra: Jefte para asegurar una victoria le prometió a Dios que sacrificaría en holocausto lo primero que saliese de su casa al regresar de la batalla; con la mala suerte que salió su única hija.

Uno quizá podría pensar que Jefte no sabía que saldría su hija, pero de todas maneras es culpable de provocar sacrificios humanos… O ¿Qué pensaba que saldría de su casa? ¿Un ratón? ¿Una cabra?... obviamente de su casa iba a salir un ser humano, independientemente de quien fuese el sacrificio humano es imperdonable éticamente.

Ni que decir de la actitud de Dios: aceptó sin reparos que sacrificaran un ser humano en su nombre. En ningún lugar se insinúa que Dios estuviese en desacuerdo con esta actividad. Además, recordemos que Dios es Omnisciente y de seguro ya sabía que quien saldría de la casa era la desafortunada hija de Jefte, y aun así, no hizo lo más mínimo para impedirlo.

No es la primera vez que en la Biblia se insinúa que Dios no solo acepta sacrificios humanos, sino que se complace en recibirlos (en posteriores artículos hablaremos de el tema).

Creo que ésta historia del maravilloso padre que es Jefte es totalmente injustificable ya que la Biblia y los versículos son muy claros al respecto. Mas, sin embargo, muchos Creyentes Cristianos se empeñan incluso en justificar o en “Interpretar” esta historia como siempre lo suelen hacer cuando algo de la biblia no les gusta u ofende la mínima moral y ética.

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La principal justificación o “interpretación” que los Creyentes le suelen dar a esta tétrica muerte es que Jefte no sacrificó en una hoguera a su hija, sino que se la ofreció al servicio de Dios, como una especie de sierva de Dios para honrarlo y dedicarle su vida a adorarlo. Por supuesto que esta teoría se cae ya que en el versículo 31 se deja muy en claro que ofrecería un “Holocausto” con lo primero que saliese de su casa: (31 cualquiera que saliere de las puertas de mi casa a recibirme, cuando regrese victorioso de los amonitas, será de Jehová, y lo ofreceré en holocausto)

El término usado en el capítulo 11:31 es `olah, la palabra hebrea normal para una ofrenda o sacrificio ardiente (usada 286 veces en el Antiguo Testamento)

Para tenerlo más claro veamos una de las definiciones de Holocausto según RAE:

Holocausto. (Del lat. holocaustum, y este del gr. ὁλόκαυστος). m. Entre los israelitas especialmente, sacrificio en que se quemaba toda la víctima.

Creo que está muy claro es una fogata humana y no una simple dedicación de por vida a Dios.

Además… la historia deja en claro la tristeza de Jefte al ver a su hija salir de su casa, hasta el punto que se rasga las vestiduras (Jueces 11:35 Y cuando él la vio, rompió sus vestidos, diciendo: ¡Ay, hija mía! en verdad me has abatido, y tú misma has venido a ser causa de mi dolor; porque le he dado palabra a Jehová, y no podré retractarme). ¿Por qué tendría que entristecerse tanto Jefte por que su hija le dedicase la vida a servir a Dios? Debería ser al revés, debe ser un privilegio el que una hija de un juez Israelita sirva a Dios.

Incluso hay otra cosa que contradice esta teoría: si como dicen Jefte le ofreció a Dios como servidumbre lo primero que saliera de su casa… ¿y si hubiese salido un vecino? ¿O un extraño? ¿Cómo hubiese podido Jefte cumplir la promesa? ¿A la fuerza?... ¿y si hubiese salido un animal?... no, definitivamente Jefte se refería específicamente a sacrificios humanos.

Algunos Creyentes insisten en decir que la tristeza de Jefte es debida a que al ir su hija a dedicarse a Dios no le proporcionaría descendencia. Ok, para los dramáticos Israelitas el no tener hijos es un verdadero trauma, aunque en el caso de Jefte es menor ya que debido a lo machista y patriarcal de esta sociedad las hijas son de menor importancia, y sin duda podría tener hijos más adelante, Jefte no sabía que ella sería su única hija.

Otros creyentes afirman (y cito textual) “Si Jefté realmente hubiera ofrecido un sacrificio humano, él hubiera hecho algo que era prohibido por la ley mosaica y que era repugnante ante Dios (Levítico 18:21; 20:2-5; Deuteronomio 12:31; 18:10)”

Veamos si es cierto que Dios prohibió los sacrificios humanos como aseguran que dicen estos versículos:

Levítico 18:21

Y no des hijo tuyo para ofrecerlo por fuego a Moloc; no contamines así el nombre de tu Dios. Yo Jehová.

Levítico 20,2-5

20:2 Dirás asimismo a los hijos de Israel: Cualquier varón de los hijos de Israel, o de los extranjeros que moran en Israel, que ofreciere alguno de sus hijos a Moloc, de seguro morirá; el pueblo de la tierra lo apedreará.

20:3 Y yo pondré mi rostro contra el tal varón, y lo cortaré de entre su pueblo, por cuanto dio de sus hijos a Moloc, contaminando mi santuario y profanando mi santo nombre.

20:4 Si el pueblo de la tierra cerrare sus ojos respecto de aquel varón que hubiere dado de sus hijos a Moloc, para no matarle,

20:5 entonces yo pondré mi rostro contra aquel varón y contra su familia, y le cortaré de entre su pueblo, con todos los que fornicaron en pos de él prostituyéndose con Moloc.

Deuteronomio 12:31

No harás así a Jehová tu Dios; porque toda cosa abominable que Jehová aborrece, hicieron ellos a sus dioses; pues aun a sus hijos y a sus hijas quemaban en el fuego a sus dioses.

Deuteronomio 18:10

No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero,

Como podemos leer, de los 4 versículos los tres primeros solo representan la inconformidad de Dios de hacer sacrificios humanos a OTROS DIOSES, como Moloc. (Moloch o Baal: Dios de los fenicios) En ningún momento insinúa que no hagan sacrificios humanos para el. Si se analizan estos tres versículos, son en todo caso prueba de que Dios permitiría sacrificios humanos para el, pero de ninguna manera para otros Dioses.

En el 4to versículo citado (Deuteronomio 18:10) no especifica que el “Hacer pasar por fuego” sea para sacrificios u ofrendas a algún Dios. Simplemente que no lo hagan. Bien podría ser que no quemasen a sus enemigos en las múltiples matanzas que realizo el pueblo Israelita.

Otras excusas:

- “Si Jefté hubiera pretendido ofrecer a su hija como un sacrificio humano, no existe indicación en el texto de que Dios realmente aprobara tal acción.”… es verdaderamente risible e ingenua esta excusa ya que se puede aplicar a prácticamente todo lo malo que hicieron en nombre de Dios. “Asesinaron a miles en el pueblo X en nombre de Dios, pero la Biblia no dice que Dios lo aprobara…” simplemente divertido.

- “La acción de Jefté puede ser mejor entendida al reconocer que él estaba usando el término `olah en un sentido figurativo. Nosotros usamos el término “sacrificio” en una manera similar cuando decimos, “voy a sacrificar unos cuentos dólares para obra de caridad”… ¡Aun más divertido!... al parecer simplemente ignoran la palabra “Holocausto”… y es poco probable que el escrito bíblico se este refiriendo a ese “Sacrificio” como lo quieren enfocar algunos Creyentes.

A Filha de Jefté-3

Es verdaderamente incomprensible que todavía existan persona que de verdad piensen que Dios y sus principales seguidores Bíblicos eran buenas personas. Jefte nos demostró que por complacer y mantener contento a su Dios, es capaz de hacer cualquier cosa, hasta matar a su única hija. Y Dios, Bueno, una vez más vemos que no solo asesinó el mismo a muchas personas, sino que le complace o le es indiferente que sacrifiquen seres inocentes en su nombre.

¿Cómo un Dios así puede ser considerado amoroso y bueno?

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Fuente:http://www.apologeticspress.org/espanol/articulos/2793

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                                  Ver Sección: Análisis Bíblico.

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"La ignorancia y el miedo son los padres de toda superstición, la imaginación preocupada de hombre primitivo tejió la idea de dios"       Emma Goldman

sábado, 29 de mayo de 2010

Mockus. Entre el Ateísmo y la silla presidencial

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Este 30 de mayo se llevan a cabo las elecciones en la Republica de Colombia, y este hecho, aunque sumamente importante en el ámbito mundial, no lo sería tanto para este Blog y para nuestros intereses religiosos y de creencias… a menos que exista un candidato cuya religiosidad y fe esté en cuestionamiento: Antanas Mockus.

Jamás pretendería inmiscuirme en la política y aun menos en el destino político de la hermana republica de Colombia, pero sin duda, es muy interesante el debate que se ha levantado en torno a la religiosidad de uno de los candidatos con posibilidad de triunfar en las próximas elecciones del tropical país.

Aurelijus Rutenis Antanas Mockus Šivickas (Bogotá D. C., 25 de marzo de 1952) es un político, filósofo y matemático colombiano, de ascendencia lituana. Magíster en Filosofía (Universidad Nacional de Colombia), Licenciado en Matemáticas y Filosofía (Universidad de Dijón - Francia), Doctor Honoris Causa (Universidad de París XIII, Francia) y de la Universidad Nacional de Colombia, y bachiller del Liceo Francés Louis Pasteur. Fue alcalde de Bogotá en dos ocasiones y ha aspirado al cargo de presidente de la República. Es considerado en su infancia como un niño genio ya que aprende a leer a los dos años de edad y se gradúa con honores en el Liceo Francés de Bogotá en 1969.

Durante su administración como Rector General de la Universidad Nacional en 1990, se hace notorio por diversas excentricidades y acciones polémicas como ir a su despacho en bicicleta, el incidente donde se le acusó de tomarse los genitales frente a una multitud o el recordado episodio de bajarse los pantalones en un auditorio de la Universidad Nacional para mostrar su trasero frente a un grupo de estudiantes que le impedía hacer una alocución. En octubre de 2004, él visita por primera vez la comunidad Lituana en Chicago, Illinois, la cual es la comunidad lituana más grande fuera de Lituania, e hizo un discurso en lituano.

En fin… un personaje excéntrico e interesante… pero ¿Es Ateo?

Veamos algunos videos que han circulado por Internet en los cuales parecen apoyar o negar esta afirmación:

 

O también podemos observar como la creencia o la descreencia de alguien se utiliza para hacer proselitismo político y manipulación de los medios:

Leamos ahora la opinión de Andrés Mejía Vergnaud que es colombiano y director general del Instituto Libertad y Progreso de Colombia y de la Fundación Desarrollo a través de la Libertad.

Mockus, El presunto Ateo.

Increíble: en pleno siglo XXI, Dios se convirtió en protagonista de la campaña presidencial colombiana, o al menos se le ha querido involucrar en ella mediante piezas de propaganda negra. En estas, simulando la publicidad del Partido Verde, se cita de modo apócrifo a Mockus con la frase "Yo no creo en Dios". Circula también en YouTube un video de muy tosca factura, en el cual se percibe un trabajo de edición brusco y malintencionado: Antanas Mockus responde a una pregunta sobre sus convicciones religiosas; aclara que su origen profesional está en las Matemáticas y en la Física, y dice que en esos dominios el argumento religioso es inadmisible (lo cual es cierto). Todo esto mientras aparecen letreros que advierten sobre el presunto ateísmo contenido en la respuesta.

No creo que de esta burda propaganda sea responsable Juan Manuel Santos, el principal contendor de Mockus. Pero no cabe duda de que simpatiza con la misma línea de argumentación: al periódico español 'El Mundo' le dijo "Yo creo en Dios", cuando se le preguntó qué tiene él que no tenga Mockus (29 de abril). De modo que, como sucedía en épocas por fortuna superadas, en las cuales un partido señalaba al candidato del otro de ser ateo, hereje, masón y corruptor, el partido de 'la U' ha querido abrir un frente religioso en la actual campaña presidencial: deplorable el error, preocupante el precedente, y despreciables los mecanismos.

Mockus ofreció su respuesta: sí cree en Dios, y profesa el catolicismo. Así lo manifestó en entrevista con Juan Gossain en RCN. Y no sólo se declaró católico: llegó a decir que Colombia "sólo puede transformarse culturalmente como propongo si se apoya en la tradición católica", y que es necesario que "construyamos sobre los elementos de tradición católica que siguen vivos y son fuertes". Esos elementos son las ideas de lo sagrado y de lo improfanable, simbolizados por la Hostia (mencionada por Mockus varias veces), y que él aspira a extender a la vida y a los recursos públicos.

Es una pena que Mockus haya caído en esta trampa. Él pudo haber señalado el profundo error y el sentimiento sectario que anima la acusación hecha por Santos, y por algunos de sus seguidores. Pudo haber dicho ¿y habría acertado¿ que si un ser humano ha llegado a la conclusión sincera de que no hay un dios, eso no lo hace inferior a los demás, ni menos merecedor del respeto y de la tolerancia que todos reclamamos. Pudo haber dado una lección, y decir que al evaluar una propuesta política se deben juzgar los méritos intrínsecos de esta, su viabilidad y su seriedad, en lugar de hacer señalamientos intransigentes y fanáticos acerca de las creencias íntimas del candidato. Y pudo haber dicho todo esto, afirmando a la vez su conformidad personal con el credo católico.

Mockus pudo haber confrontado a quienes se valieron de este bajo recurso, y habría sentado cátedra para la Nación. Podría haber rechazado esta forma implícita de exclusión y de discriminación: al fin y al cabo, lo que se está diciendo es que quien no cree en Dios no es apto para gobernar y no es digno de confianza. Estoy seguro de que Mockus cree lo contrario: que una persona puede, por una convicción racional no religiosa, profesar una ética, una consideración por los demás, un respeto por los derechos de los otros, y una conciencia de lo que significa vivir en comunidad.

Pero, lamentablemente, Mockus eligió otra línea de respuesta, errónea a mi modo de ver. Vinculó la "tradición católica" a su programa de gobierno, al punto de erigirla como condición indispensable del desarrollo de dicho programa: recordémosle a Mockus que el Estado colombiano es laico y pluralista. Y hagámosle ver cuán inconducentes son estas declaraciones, en un país en el cual ese carácter laico del Estado ha venido sufriendo un anacrónico asedio.

Fuente: http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/mockus-el-presunto-ateo_7699654-1

Leamos ahora la divertida e interesante opinión de Ernesto Ochoa Moreno

| Medellín | Publicado el 22 de mayo de 2010

Mockus, o los titubeos de la fe

Me atreví a preguntarle al padre Nicanor, mi tío, qué pensaba él del presunto ateísmo del candidato presidencial Antanas Mockus, de sus titubeos cuando le preguntaron sobre su creencia en Dios, sobre su catolicismo. Sus ojos azules, ya agrisados por los años y tan apacibles siempre, parecieron convertirse en dos punzones que me herían:

-No me tentarás, muchacho. Y aunque también tú quieras dejarte arrastrar por la involución a la mojigatería y el integrismo, que quedan como herencia de los mesianismos, te voy a decir algo: titubear es la más honesta forma de reaccionar cuando a uno le preguntan si cree en Dios y sobre sus actitudes religiosas.

-No le entiendo, padre.

-La fe, hijo, es titubeo. Toma el diccionario y léeme la definición de titubear.

-"Titubear: (1) Oscilar, tambalearse una cosa, perder la estabilidad. (2) Balbucir, hablar articulando las palabras de una manera vacilante y confusa. (3, en sentido figurado) Estar en duda, mostrarse indeciso en algún asunto, materia, acción, etc.".

-Nuestra relación con Dios, hijo mío, está marcada por esos tres sentimientos que alberga la palabra titubeo. La vivencia de Dios, si es sincera, te hace tambalear, te desacomoda, te desestabiliza.

-¿Entonces la fe no da seguridad, para usar una palabra tan llevada y traída en esta campaña electoral?

-No, la fe no es seguridad. La fe es incertidumbre. El día que la fe sea certeza, sería un conocimiento científico y entonces no habría lugar para la creencia. La fe es creer en lo que no vemos, nos enseñó el catecismo. El que dice sin titubear que cree en Dios, tal vez está confundiendo los conceptos: el de Dios (que, por lo demás, no es un concepto) y el de la fe, que apenas es un balbuceo ante el misterio.

-Entonces, tío, la fe es también balbuciente.

-Sí, joven. Toda religión, toda profesión de fe es balbucir la realidad de Dios. Creer es balbucir lo inefable, como dicen los místicos. Por eso san Juan de la Cruz dice que cualquier cosa que se diga de Dios no es Dios.

Y Fernando González conceptuaba que sólo pronunciar el nombre de Dios ya era una blasfemia.

-Ya voy entendiendo, padre Nicanor. La fe no asegura, no da certezas sino que ilumina en medio de la duda, ¿cierto?

-Claro, porque la fe siempre está acompañada por la duda. Dudar es de la esencia del creer y lleva a que al hablar de religión y teología, tanto el creyente como el no creyente se vean indecisos, tan titubeantes a la hora de negar a Dios como de creer en Él.

-¿Entonces Mockus no es ateo?

-No debería interesar a nadie saberlo, menos en medio de una campaña marcada por la propaganda negra. Muchos políticos en trance electoral sacan a relucir a Dios o el tema religioso por si les pueden dar votos. O por si se los pueden quitar al contendiente. Eso sí es pecado y ofende la religión.

-Tiene usted razón, tío. Además, en un país con una constitución laica el tema de la religión y la religiosidad de los candidatos no se deberían esgrimir para nada.

-En Colombia no importa -no debería importar- la fe religiosa de un presidente, o de cualquier funcionario o mandatario regional o local, y ellos no deberían -en rigor no pueden constitucionalmente- hacer manifestaciones oficiales y públicas de su religión.

-Por supuesto, incrédulo sobrino, pero tampoco llegar a extremos, mejor dicho, evitar los extremismos en los que se puede caer, sea por una exacerbada y discriminatoria confesionalidad teocrática, como por una aconfesionalidad radicalizada y laicizada hasta la discriminación también de los creyentes.

Ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre.

-Pero, padre?

-Ya, hijo, ya. Y tenlo presente: frente al misterio de Dios acepta humildemente los titubeos de la fe. Aunque te llamen ateo.

Fuente:http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/M/mockus_o_los_titubeos_de_la_fe/mockus_o_los_titubeos_de_la_fe.asp?CodSeccion=219

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Antanas Mockus SIMPSON

A fin de cuentas… nos debería ser indiferente si un candidato presidencial fuese creyente o no, creo que lo importante debe ser su capacidad de enrumbar a su país hacia las mieles del progreso. Mas, sin embargo no deja de ser interesante la polémica tejida alrededor del carismático candidato Colombiano.

Sin importar el resultado de las elecciones o si Antanas Mockus se erige como el próximo guía de los Colombianos; deseo de corazón que el mejor hombre, el más capacitado y el más sensible a la problemática del colombiano común obtenga la victoria y haga buen uso de la misma.

Les deseo suerte.

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viernes, 28 de mayo de 2010

La Apuesta de Pascal. Entre la lógica y la matemática.

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Recordemos el argumento Planteado por Blaise Pascal sobre el riesgo de creer o no creer en Dios:

Básicamente, el argumento plantea cuatro escenarios:

Puedes creer en Dios; si existe, entonces irás al cielo.
Puedes creer en Dios; si no existe, entonces no ganarás nada.
Puedes no creer en Dios; si no existe, entonces tampoco ganarás nada.
Puedes no creer en Dios; si existe, entonces no irás al cielo.

Dios existe (Dios)

Dios no existe (¬Dios)

Creer en Dios (Creer)

+ ∞ (CIELO)

- N (NADA)

No creer en Dios (¬Creer)

− N (NO-CIELO: LIMBO, PURGATORIO, NADA)

− ∞ (NO-CIELO: INFIERNO)

+ N (NADA)

A diferencia de otro tipo de apuesta, el argumento pascaliano es esencialmente matemático. Las posibilidades definidas por la Apuesta de Pascal pueden ser pensadas como una elección bajo incertidumbre con los valores de la siguiente matríz de decisiones. (Pascal nunca mencionó al infierno, así como tampoco aclaró si dado "Dios existe + Vivir como si Dios no existe" la esperanza de ganancia infinita sería suficiente para aclarar su punto.)

 

Dios existe (G)

Dios no existe (~G)

Vivir como si Dios existe (B)

+∞ (cielo)

-N (nada)

Vivir como si Dios no existe (~B)

?? no especificado
tal vez -N (limbo/purgatorio)
o −∞ (infierno)

+N (nada)

Dados estos valores, la opción de vivir como si Dios existiera (B) domina la opción de vivir como si Dios no existiera (~B). En otras palabras, el valor esperado ganado por elegir B es siempre más grande o igual a aquel derivado de elegir ~B, sin importar las probabilidades de que Dios exista.

De hecho, acorde a la teoría de la decisión, el único valor que importa en la matriz es el +∞. Cualquier matriz del siguiente tipo (donde f1, f2, y f3 son todos números finitos positivos o finitos negativos) resulta en (B) como la única decisión racional.

 

Dios existe (G)

Dios no existe (~G)

Vivir como si Dios existe (B)

+∞

f1

Vivir como si Dios no existe (~B)

f2

f3

El debate generado entre matemáticos, filósofos y teólogos subsiste hasta hoy día.Acorde a la biografía de Norman Macrae, el matemático John von Neumann -uno de los fundadores de la teoría de los juegos- se convirtió al catolicismo en las cercanías de la muerte, bajo los auspicios de un monje benedictino, gracias a haber analizado en profundidad la Apuesta de Pascal.

El filósofo argentino Mario Bunge señala que el supuesto en el que se basa el razonamiento de Pascal, que la existencia de Dios es una cuestión de azar, "es a la vez científicamente falso, filosóficamente confuso, moralmente dudoso y teológicamente blasfemo". Sería científicamente falso porque ninguna ciencia puede medir o calcular la probabilidad de la existencia de Dios. Sería filosóficamente confuso porque el argumento incluye la confusión entre la plausibilidad de una proposición y la probabilidad de un hecho. Sería moralmente dudoso porque los creyentes religiosos honestos se muestran reticentes respecto a la sugerencia de creer en Dios porque resulta conveniente. Y, finalmente, sería teológicamente blasfemo porque los teólogos sostienen que Dios no es ni mucho menos una criatura casual, sino el único ser necesario.

apostando

Contra este tipo de objeciones los apologistas pascalianos han recordado a sus críticos, nuevamente, que la "Apuesta de Pascal" no pretende ser una razón suficiente para la creencia en el cristianismo, sino precisamente una respuesta utilitarista, bien sea a la utilización del utilitarismo para intentar negar la fe cristiana, bien por la aplicación a un particular contexto histórico de debate religioso. El argumento de Pascal sólo sería válido para los agnósticos que deben considerar los beneficios de practicar la fe por poco que confíen en ello. En cambio, un ateo descartaría el razonamiento de entrada puesto que para él la probabilidad de que exista Dios es nula. Los defensores de la apuesta argumentan que Pascal no pretendió probar científicamente la existencia de Dios, ni tampoco derivar filosóficamente las probabilidades de la existencia del dios cristiano de la plausibilidad de una toma de decisión frente a ciertas probabilidades, así como tampoco caer en un casualismo teológico ya que la apuesta va dirigida a aquellos que enfrentan "la posibilidad de la existencia de Dios" y no a "la existencia de un Dios probable". Pascal comienza con la premisa de que la existencia o no-existencia de Dios no es comprobable por la razón humana, desde el momento en que la esencia de Dios es "infinitamente incomprensible". En cuanto la razón no puede resolver la cuestión, uno debe "apostar", sea suponiendo o haciendo un "salto de fe". Finalmente Pascal jamás habría defendido, continúan sus defensores, una fe religiosa por conveniencia ya que no es la creencia en Dios en sí misma la que produce la salvación ni la no-creencia en Dios la condena, sino las causas de este rechazo (la elección de la nada en un nulo horizonte de trascendencia implícito en la inexistencia del dios cristiano) y las posibles consecuencias de la misma (la privación de la vista de Dios), con lo cual su apuesta es sólo una etapa intermedia a un verdadero proceso de conversión. En tal caso la contracrítica se resume a que no se puede afirmar, sin caer en contradicción, que Pascal pretendiera probar la existencia de Dios con la conveniencia de apostar por Dios y que, a la vez, dicha existencia fuera para él sólo una probabilidad útil:

Dices que eres de tal contextura que no aciertas a creer. Pues aprende al menos a tenerte por tal: pues aun cuando la razón te guía sin embargo no sabes decidirte. Trabaja pues por convencerte, no aumentando las pruebas de la existencia de Dios, sino disminuyendo tus pasiones.

Basandonos en la cita original de Pascal se puede concluir que:

Tabla 1

Dios existe

Dios no existe

apostar que Dios existe

salvación (a)

statu quo (b)

no apostar que existe

condenación eterna (c)

statu quo (d)

Por si acaso, explicaré sucintamente la tabla, que pretende retratar la situación descrita por Pascal. En la tabla figuran dos actos o acciones posibles: (1) apostar o (2) no apostar. Aparecen también dos estados de cosas posibles: (1) Dios existe o (2) no existe. En las cuatro casillas de la tabla en las que no aparecen ni actos ni estados, aparecen los posibles resultados, a saber, (a) la salvación, (c) la condenación eterna, y (b y d) el statu quo. La conjunción de un acto y un estado determina unívocamente un resultado. Por ejemplo, si uno apuesta que Dios existe y de hecho Dios existe, entonces uno gozará de la salvación divina.

Quizás convenga añadir un comentario sobre dos de las casillas de la tabla. En primer lugar, la opción titulada “no apostar que existe” abarca tanto el acto que consiste en apostar que Dios no existe como cualquier acto que suponga omitir apostar. En segundo lugar, según la tabla 1, el resultado de no apostar que Dios existe es, si Dios existe, la condenación eterna; sin embargo, hay autores que optan por un resultado menos grave. Por ejemplo, para Graham Oppy, el resultado en cuestión es “poco o nada [traducción mía]” (Oppy, p. 5). En cambio, según Alfred Benn, es sin duda el infierno, la condenación eterna. Puede que Pascal esté pensando él mismo en el infierno al decir que una de las dos cosas que nuestra naturaleza rehúye es “la misère”. En todo caso, que el resultado sea la condenación eterna hace que el argumento de Pascal sea, creo yo, más convincente que si el resultado es “little or nothing”. Así que, cumpliendo con el objetivo de darle al argumento de Pascal la forma más convincente posible, se dejará como resultado la condenación eterna.

Pascal nos invita a suponer, entre otras cosas, lo siguiente: (1) el resultado de apostar que Dios existe es, si Dios de hecho existe, la obtención de tres vidas (Según sus escritos) y (2) el resultado de apostar que Dios existe es, si Dios no existe, la pérdida de una vida.5 (Más abajo volveremos a la cita para considerar la última frase de la misma, la que afirma que se puede ganar una eternidad de felicidad). En cuanto a la utilidad de este resultado, parece que Pascal está dando por sentado, entre otras cosas, que una vida tiene exactamente una tercera parte de la utilidad de tres vidas. En cuanto a la probabilidad de la existencia de Dios, nuestro autor mantiene que es ½. Con estos supuestos podemos calcular la utilidad esperada de los dos actos posibles y ver por qué Pascal afirma que habría que apostar. A continuación se elaborará y comentará la tabla correspondiente a estos supuestos. Hecho esto, se podrá realizar el cálculo de las utilidades esperadas.

Tabla 2

Dios existe

Dios no existe

apostar que Dios existe

(3 vidas – 1 vida) (½)

(–1 vida) (½)

no apostar

0 (½)

0 (½)

Comentaré brevemente esta segunda tabla. Los números de vidas representan las diversas utilidades (para el agente) de los diversos resultados posibles. Si uno apuesta que Dios existe y efectivamente existe, pierde una vida pero termina ganando otras tres. En este caso podemos considerar que pierde una vida (además de ganar tres) porque renuncia a muchos placeres a los que no habría renunciado de no haber apostado que Dios existe (y no haberse convertido a un catolicismo austero). Si uno apuesta que Dios existe y de hecho no existe, uno pierde una vida y no gana ninguna. Si uno no apuesta, no pierde ni gana nada sino que permanece en el statu quo.

Ahora podemos calcular la utilidad esperada de cada acto. Para calcular la utilidad esperada de un acto, primero multiplicaremos la utilidad del acto en cada uno de los estados por la probabilidad de cada uno de dichos estados, de tal forma que nos queden dos productos. Entonces sumaremos estos dos productos. En cuanto al acto de apostar que Dios existe, las correspondientes operaciones de multiplicación y suma dan la ecuación siguiente: [0’5 • (3 – 1)] + (0’5 • –1) = 0’5. La operación que le corresponde al otro acto es (0’5 • 0) + (0’5 • 0) = 0. Puesto que la utilidad esperada de apostar que Dios existe es mayor que la otra utilidad esperada, hay que apostar que Dios existe, según Pascal.

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Ahora podemos volver a la última cita para considerar lo que había quedado pendiente, a saber, la interpretación de la última frase de la misma. Lo que Pascal señala con esta última frase es lo siguiente: si, con la posibilidad de ganar tres vidas habiendo perdido sólo una, hay que apostar que Dios existe, entonces a fortiori hay que apostar así cuando uno tiene la posibilidad de ganar una vida feliz eterna.

Para completar la descripción del argumento de Pascal y darle a este argumento la forma más convincente posible (sin tergiversar las palabras de Pascal); En primer lugar, hay que mencionar que hay citas que presentan dificultades de interpretación. Por ejemplo, con independencia de lo que haya querido decir Pascal, la afirmación siguiente es falsa: “[...] vous agirez de mauvais sens [...] de refuser de jouer une vie contre trois à un jeu où d’une infinité de hasards il y en a un pour vous [...]”. Si (1) uno puede, al jugar, o ganar tres vidas (habiendo perdido una) o perder una (sin ganar otras tres) y (2) la probabilidad de ganar tres vidas es p y la probabilidad de perder una es 1 – p y (3) p es 1/¥, e. d., un número infinitamente cercano a 0 (“d’une infinité de hasards il y en a un pour vous”), y 1 – p es una probabilidad infinitamente cercana a 1, entonces no habría que apostar que Dios existe, ya que la utilidad esperada de apostar así es [(1/¥) • (3 – 1)] + {[1 – (1/¥)] • –1} = –1. Así que la primera mitad de la cita es, sin duda, difícil de interpretar. Pero, en vez de quedarnos embrollados en dificultades exegéticas, podríamos avanzar hasta la segunda mitad de la cita donde Pascal expone las cuatro ideas que vamos a necesitar para poder completar el retrato de su argumento. En cuanto a la primera de estas cuatro ideas, Pascal afirma que “il y a ici une infinité de vie infiniment heureuse à gagner”. Esta afirmación la podemos interpretar del siguiente modo: la utilidad de apostar que Dios existe es, si Dios efectivamente existe, infinita. Con respecto a la segunda de las cuatro ideas clave, Pascal afirma que hay “un nombre fini de hasards de perte” y reitera esta misma idea diciendo: “il n’y a pas infinité de hasards de perte contre celui de gain”. Aquí Pascal afirma, desdiciéndose de lo anterior, que la probabilidad de ganar no es infinitamente cercana a cero. La tercera idea es que “ce que vous jouez est fini”, es decir, lo que uno arriesga perder es de utilidad finita. La cuarta y última idea es esta: la utilidad esperada de apostar que Dios existe es infinita incluso si la probabilidad asignada a su existencia es muy pequeña (sin llegar a ser infinitesimal o igual a cero). Que esto es así se verá quizá con más facilidad si se dispone de una tabla de decisión que retrate esta situación de decisión. La tabla siguiente será la definitiva para la esquematización del argumento de Pascal.

Tabla 3

Dios existe

Dios no existe

apostar que Dios existe

¥ (p)

a (1 – p)

no apostar que existe

– ¥ (p)

b (1 – p)

• El número a es un número positivo y pequeño, y el número b es un número positivo y pequeño pero más pequeño que a. (Recuérdese que, al hablar de la cita del parágrafo 22, acordamos decir, por lo menos de forma provisional, lo siguiente: “aunque en esta vida el creyente renuncia a ciertos placeres, en realidad sale ganando en esta vida”.)

• La probabilidad p (la de la existencia de Dios) es una probabilidad pequeña pero ni infinitesimal ni igual a cero.

En esta tabla se ha intentado plasmar la forma más convincente del argumento de Pascal que se puede elaborar sin falsear la postura del pensador. En primer lugar, obsérvese que la probabilidad de la existencia de Dios ya no es ½. Ahora puede ser cualquier probabilidad finita entre 1 y 0 (no inclusive), incluso una probabilidad extremadamente pequeña como, p. ej., 0’0000001. Que la probabilidad sea muy pequeña (pero finita) no frustra, como se dijo más arriba, el argumento de Pascal.

Su argumento es válido (es decir, es tal que es imposible que la conclusión sea falsa si las premisas son verdaderas) incluso si la probabilidad p es un número extremadamente pequeño: v. g., si p es 0’0000001, entonces (1) la utilidad esperada de apostar es (¥ • 0’0000001) + (a • 0’9999) = ¥ y (2) la utilidad esperada de no apostar es (– ¥ • 0’0000001) + (b • 0’9999) = – ¥.

El que en la tabla la probabilidad de la existencia de Dios haya cambiado hace más convincente el argumento de Pascal. Lo hace más convincente porque amplía el número de personas para quienes el argumento puede servir. Muchos de los no creyentes al que se dirige el argumento no atribuirían, ni mucho menos, una probabilidad tan alta como ½ a la existencia de Dios.

Los supuestos

Ahora bien, esta forma óptima del argumento de Pascal es, creo yo, convincente, siempre y cuando se den por verdaderas todas las premisas de Pascal. El argumento de Pascal es válido: si uno acepta sus premisas, habrá que aceptar la conclusión. No obstante, que un argumento sea meramente válido no es gran cosa. Todavía necesitamos saber si las premisas son, ellas mismas, aceptables. A un esfuerzo por resolver esta cuestión se dedica el resto del presente artículo.

Las premisas o supuestos más importantes que Pascal da por buenos son, creo yo, las que se enumeran a continuación.

I. Le es posible a uno creer, por razones pragmáticas, que Dios existe.

II. La utilidad del decididor (e. d., la utilidad relacionada exclusivamente con el que decide si apostar o no) es la única que al decididor le hace falta tomar en consideración para decidir qué hacer.

III. Hay que realizar precisamente el acto que la teoría de la decisión racional (con sus tablas de decisión) señala como el acto óptimo.

IV. No hace falta dividir el estado titulado “Dios existe” en otros estados más específicos.

V. No hace falta dividir el estado titulado “Dios no existe” en otros estados más específicos.

VI. La probabilidad de la existencia de Dios no es ni igual a cero, ni infinitesimal.

VII.Si Dios no existe, la utilidad de creer no es infinitamente negativa.

VIII. Si Dios no existe, la utilidad de no creer no es infinitamente positiva.

IX. No hace falta tomar en consideración posibles actos aparte de los de creer en Dios (o intentar creer o apostar) y no creer en Dios (o no intentar creer o no apostar).

Copia-de-creationdice_cr-772201

Fuentes consultadas:
http://es.wikipedia.org/wiki/Apuesta_de_Pascal
http://fs-morente.filos.ucm.es/publicaciones/nexo/n2/Sanford.pdf

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Ver Sección: Ciencia y Tecnología

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"Probamos por medio de la lógica, pero descubrimos por medio de la intuición"      Henri Poincaré