Era de noche. Era, en esa noche del 14 de marzo de 1951, el 72º cumpleaños de Albert Einstein. A la salida del lugar de los festejos, los fotógrafos esperaban capturar alguna imagen, un retrato que les permitiera tomar de Einstein un momento de lo que Einstein era. Y Einstein sale. Y los fotógrafos arrinconan. Comienzan a presionar sus endemoniados gatillos y las luces se encienden, encandilan y apagan. Una y otra vez, se encienden encandilan y apagan. Al fin Einstein consigue atravesar el camino de imágenes robadas, y junto a los dos amigos con los que iba, se suben, los tres, a un auto. Allí, en el asiento trasero, los tres comentan, hablan, ríen, y antes de que se cierre la puerta, alguien que creía que su trabajo aún no estaba terminado le pide a Einstein que pose: “una pose de cumpleaños, señor Einstein”, dijo el fotógrafo. Y Einstein cumplió: Einstein sonríe y saca la lengua. Saca la lengua para el fotógrafo, le saca la lengua a la foto, les saca la lengua a todos. En ese momento, aunque Einstein no lo supiera (si bien seguro lo sabía), se inmortalizaba, para siempre, el mito.
La fotografía de Albert Einstein sacando la lengua fue tomada por el fotógrafo Arthur Sasse.
Esta imagen de Einstein, en la que vemos al más genial científico moderno sacando irreverentemente la lengua, se convirtió en un popularísimo icono contracultural. Y no pueden faltar las derivaciones y las alteraciones de la fotografia para hacernos pasar un rato divertido...
Ante la polémica sobre la existencia y creación del mal por parte de Dios, numerosos Creyentes Cristianos tienen una excusa que vale la pena analizar. Muchos no solo dicen que Dios no creó el mal, sino que incluso “El mal no existe”. Esta es una interesante posición ya que según ellos el mal no existe como tal ya que es solo la ausencia del bien por lo tanto su existencia es nula. Aparte de que niegan que Dios creó el mal, (aunque la Biblia deja muy en claro que Dios es su creador) también quieren salir con esto de la no existencia del mal; e incluso, buscan bases científicas e históricas para apoyarlo.
Existe una historia que se repite una y otra vez por Internet y que se ha propagado también de viva voz con la cual estos Creyentes pretenden explicar la no existencia del mal y nos muestra una faceta muy interesante de un personaje muy conocido y por demás controversial: Albert Einstein.
Transcribiremos la anécdota completa para que usted, amable lector la lea y juzgue:
Durante una conferencia con varios universitarios, un profesor de la Universidad de Berlín... Alemania Inicio del siglo 20
Propuso un desafío a sus alumnos con la siguiente pregunta “¿Dios creó todo lo que existe?"
Un alumno respondió, valientemente Si, Él creó …
¿Dios realmente creó todo lo que existe? Preguntó nuevamente el maestro. Si señor, respondió el joven.
El profesor respondió “Si Dios creó todo lo que existe, y entonces Dios hizo el mal, ya que el mal existe! Y si establecemos que nuestras obras son un reflejo de nosotros mismos, ¡entonces Dios es malo!!"
El joven se calló frente a la respuesta del maestro, que feliz, se regocijaba de haber probado, una vez más, que la fe era un mito.
Otro estudiante levantó la mano y dijo ¿Puedo hacerle una pregunta, profesor? Lógico, fue la respuesta del profesor.
El joven se paró y preguntó Profesor, ¿el frío existe? ¿Pero que pregunta es esa?… Lógico que existe, ¿o acaso nunca sentiste frío?
El muchacho respondió "En realidad, señor, el frío no existe. Según las leyes de la Física, lo que consideramos frío, en verdad es la ausencia de calor. Todo cuerpo o objeto es factible de estudio cuando posee o transmite energía; el calor es lo que hace que este cuerpo tenga o transmita energía”.
“El cero absoluto es la ausencia total de calor; todos los cuerpos quedan inertes, incapaces de reaccionar, pero el frío no existe. Nosotros creamos esa definición para describir de que manera nos sentimos cuando no tenemos calor."
¿existe la oscuridad? Continuó el estudiante. El profesor respondió Existe.
El estudiante respondió La oscuridad tampoco existe. La oscuridad, en realidad, es la ausencia de luz.
“La luz la podemos estudiar, y la oscuridad, no! A través del prisma de Nichols, se puede descomponer la luz blanca en sus varios colores, con sus diferentes longitudes de ondas. ¡La oscuridad, no!
“¿Como se puede saber qué tan oscuro está un espacio determinado? Con base en la cantidad de luz presente en ese espacio.” “La oscuridad es una definición utilizada por el hombre para describir qué ocurre cuando hay ausencia de luz.”
Finalmente, el joven preguntó al profesor Señor, ¿EL MAL EXISTE?
El profesor respondió Como afirmé al inicio, vemos estupros, crímenes, violencia en todo el mundo. Esas cosas son del mal.
El estudiante respondió “El mal no existe, Señor, o por lo menos no existe por sí mismo. El mal es simplemente la ausencia del bien… De conformidad con los anteriores casos, el mal es una definición que el hombre inventó para describir la ausencia de Dios.”
Dios no creó el mal. … El mal es el resultado de la ausencia de Dios en el corazón de los seres humanos. Es igual a lo que ocurre con el frío cuando no hay calor, o con la oscuridad cuando no hay luz.
El joven fue aplaudido de pié, y el maestro, moviendo la cabeza, permaneció en silencio …
El director de la Universidad, se dirigió al joven estudiante y le preguntó ¿Cuál es tu nombre?
¡Me llaman!
ALBERT EINSTEIN
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Es realmente increíble la frecuencia como se ha transmitido esta historia a través del Internet. La primera vez que la leí no sabía si reír o llorar. Reír por lo graciosa que me pareció, o llorar por que existan personas que se la tomen en serio. Esta anécdota tiene tantas inexactitudes que no sé por donde comenzar a enumerarlas.
Comencemos por lo primero: la historia en sí. No existe ni una sola referencia confiable de que esta historia hubiese ocurrido realmente. No hay ninguna fuente confiable. Es sin dudas una historia apócrifa. Es lo que llamamos una argumentación "pseudoeinsteniana", es decir, un dialogo ficticio del gran científico Alemán. Sobre la religiosidad y la visión de Dios por parte de Einstein hablaremos en el artículo "¿Creía Einstein en Dios?
Hablemos ahora de la sintaxis y le etimología de los términos involucrados:
Según la RAE:
- Frío: adj. Dicho de un cuerpo: Que tiene una temperatura muy inferior a la ordinaria del ambiente. Sensación que se experimenta ante un descenso de temperatura. Antónimo: Calor.
- Oscuridad: f. Falta de luz para percibir las cosas. Antónimo: Luz, claridad.
- Mal: Adj. lo que se aparta de lo lícito y honesto. Daño u ofensa que alguien recibe en su persona o hacienda. Desgracia, calamidad. Antónimo: Bien, alegría, consuelo.
Quizá de todos el que más se podría adaptar a lo que nos cuenta la historia es el concepto de “Oscuridad”. Vemos que el término “Mal” está muy bien definido. Es un adjetivo al igual que “Frío”. "Bien" es su antónimo, es decir el adjetivo que indica lo contrario.
Si nos basamos en meras definiciones básicas y de lingüística, la historia no conceptualiza los términos, simplemente los compara con sus antónimos. También se podría decir que el calor no existe por que es la ausencia de frío; o que el bien no existe por que es la ausencia de mal. Eso depende de cómo se expongan los términos.
Desde el punto de vista de la física los términos “Frío y Oscuridad” están muy bien estudiados y no son tan básicos como nos lo quiere hacer ver la historia. Si bien el frío es ausencia de calor, eso no significa que no exista o que sea la nada, ya que es una sensación real fenoménica provocada por la falta de calor que tiene reales efectos fisiológicos (escalofríos que erizan los pelos, etc.) en los vivientes orgánicos que la experimentan. Y lo mismo podemos decir de la sensación REAL de oscuridad.
Como ven hay una mezcla de conceptos: "el frío es ausencia de calor"; ¿calor fenómeno físico o calor sensación térmica?, si es calor fenómeno físico entonces la ausencia de calor sería el cero absoluto que es una temperatura teórica a la que no se ha llegado nunca en ningún laboratorio, y según una de las leyes de la Termodinámica es un limite inalcanzable, si es calor sensación térmica entonces es tan válido decir que el frío es ausencia de calor como que el calor es ausencia de frío.
Desde el punto de vista religioso-moral hay mucho que decir: Recordemos que si hay un concepto que existió primero fue la “Oscuridad” antes que la Luz. Según la Biblia, primero todo era oscuridad total y luego vino a existir la luz (Dios la creó). La oscuridad fue primero que la luz; la oscuridad “Existía” según la misma Biblia. Así que es difícil congeniar esa teoría de que la “Oscuridad” no existe cuando la misma Biblia dice que existía antes que la luz fuese creada.
La analogía que presenta la historia falla por lo siguiente; el calor y la luz son fenómenos estudiados por la Física mientras que el "bien" no es un fenómeno, es un concepto más bien filosófico, aparte de que las analogías no son demostrativas. ¿Qué tiene que ver conceptos y definiciones de física con asuntos morales y filosóficos? El mal es un concepto subjetivo puesto que es un calificativo moral; pero las acciones malvadas si existen. Y definirlo como ausencia de Dios es solo un juego semántico que además contradice la creencia en la omnipresencia y omnipotencia de Dios. Que el mal sea (grosso modo) "ausencia de bien" no es un concepto válido, ya que los terremotos, huracanes, epidemias, aluviones, etc. (que representan el "mal físico") existen y causan muertes y destrozos reales y no ficticios.
Además, Si la (ausencia de bondad) existe, eso contradice que el sumo hacedor sea infinitamente bondadoso, ya que un ser bondadoso no toleraría la presencia del mal en un mundo diseñado por él. Dios siendo bueno, omnipotente y omnipresente no dejaría resquicio alguno para una "ausencia" de bondad o maldad, ya que si fuese así, estamos poniéndole límites a un Dios infinito; lo cual es contradictorio.
Y claro, el decir que el “Mal” no existe, sino que es la ausencia del “Bien” es negar lo que el mismo Dios dijo y la Biblia lo expresa muy claramente. Según la Biblia “El mal existe” de eso no hay ninguna duda, además que la misma Biblia confirma que Dios es el creador de ese mal (Ver el articulo “Dios ¿creador del mal?). Por lo tanto afirmar que el “Mal” no existe es contradecir lo que la Biblia dice.
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Anexo: Si lo desean, pueden ver la historia en este conmovedor video en el cual manipulan al espectador (está hablado en Alemán, la lengua natal de Einstein) y hacen creer la veracidad del mismo sin citar ninguna fuente conocida.
Creo que la frase final dice las verdaderas intenciones del video y de la historia:
"Bringing the religión back to school"... (Llevando la religión de regreso a la escuela)
El Ángel que conserva el gran libro de los actos. William Blake.
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Yo, como todo buen Ateo, cada vez que un inocente niño muere, es para mí una prueba más de que la existencia de Dios es incompatible con la bondad y el amor con la que se le suele asociar. Siempre será un misterio para mí como el Creyente Cristiano puede creer que Dios es amoroso cuando permite que exista el mal en el mundo. Y es precisamente, el punto de la incongruencia de un “Dios bueno vs la existencia del mal” el argumento más utilizado por los Ateos para negar la existencia de Dios. Tratemos de analizar esto.
Considerando esto se han planteado una serie de contradicciones lógicas y falaces que cuestionan, si bien a la falsedad de alguna de las cualidades divinas o incluso en la misma existencia de Dios.
El problema del concepto del mal surge de la suposición de que un Dios omnisciente y todopoderoso debería ser capaz de arreglar el mundo según sus intenciones. Como el mal y el sufrimiento existen, puede parecer que Dios quiere o permite que existan, por lo que no sería perfectamente bueno, o no sería omnisciente porque no se percata de todo el sufrimiento del mundo, o no es todopoderoso ya que no puede arreglar el mundo para eliminar de raíz el mal.
Ya varios filósofos y pensadores en el pasado han abordado este tema de forma similar, comenzando por Epicuro, seguido por Tertuliano y finalizando con David Hume. La base es la siguiente:
" ¿Dios está dispuesto a prevenir la maldad pero no puede? Entonces no es omnipotente. ¿No está dispuesto a prevenir la maldad, aunque podría hacerlo? Entonces es perverso. ¿Está dispuesto a prevenirla y además puede hacerlo? Si es así, ¿por qué hay maldad en el mundo? ¿No será que no está dispuesto a prevenirla ni tampoco puede hacerlo? Entonces, ¿para qué lo llamamos Dios? "
Epicuro.
¿Es que Dios quiere prevenir la maldad, pero no es capaz? Entonces sería impotente. ¿Es capaz, pero no desea hacerlo? Entonces sería malévolo. ¿Es capaz y desea hacerlo? ¿De donde surge entonces la maldad? ¿Es que no es capaz ni desea hacerlo? ¿Entonces por qué llamarlo Dios?
Diálogos sobre la religión natural (1779), David Hume
Lo cual planteado de forma lógica básica es:
Dios existe. (premisa)
Dios es omnipotente y omnisciente. (premisa — o por definición de la palabra Dios)
Dios es todo-benevolente. (premisa — o por definición)
Los seres todo-benevolentes se oponen a todo mal (premisa — o por definición)
Los seres todo-benevolentes que pueden eliminar al mal lo harán inmediatamente en cuanto se den cuenta de la existencia de este (premisa)
Dios se opone a todo mal. (conclusión del 3 y 4)
Dios puede eliminar el mal completa e inmediatamente. (conclusión del 2)
Sin importar cual sea el resultado del sufrimiento, Dios puede lograrlo de maneras que no incluyan sufrimiento. (conclusión del 2)
Dios no tiene razón para no eliminar el mal. (conclusión del 7.1)
Dios no tiene razón para no actuar inmediatamente. (conclusión del 5)
Dios eliminaría el mal completa e inmediatamente. (conclusión del 6, 7.2 y 7.3)
El mal existe, ha existido y probablemente siempre existirá. (premisa)
Los párrafos 7 y 8 son contradictorios; De manera que una o más premisas son falsas: o Dios no existe, o Dios no es simultáneamente omnipotente, omnisciente y todo-benevolente, o los seres todo-benevolentes que pueden eliminar el mal no lo harán necesariamente en el momento en el que se den cuenta del mismo, o el mal no existe.
Inductivamente razonado se plantearía de la siguiente manera:
Todo mal en el tipo de entidades creadas es resultado de la falibilidad de su(s) creador(es). (premisa)
El universo es una entidad creada. (premisa)
El universo contiene mal. (premisa)
El mal es el resultado de las acciones de un creador(es) falible(s) o no es el resultado de ningún creador(es). (Del 1, 2 y 3)
Si Dios creo el universo, entonces, Él es falible. (Del 4)
Entonces, o Dios no creo el universo, o es imperfecto, o no existe. (Del 5)
De este análisis sacamos dos conclusiones: O Dios no es 100% bueno, omnipotente u omnisciente; o Dios no existe y todo esto del bien, mal y Dios es una manera que tenemos los humanos de justificar y tratar de paliar (de forma comprensible) todo el mal que sobreviene día a día sobre nosotros.
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Generalmente el concepto que tenemos sobre el bien y el mal está suministrado por dos parámetros básicos: las leyes Jurídicas y las leyes Religiosas. Podríamos incluir una tercera que son las leyes Sociales, pero estas tienen menos influencias determinantes que las dos anteriores.
- Leyes Judiciales. Éstas son las primeras que dictaminan si el comportamiento humano es bueno o malo. Y van a depender de muchos factores: religiosos, económicos, sociales, éticos, etc. A la hora de no obrar correctamente son las leyes judiciales las primeras en castigarnos de manera práctica e inmediata. Claro, lo que sería un grave crimen en un país con determinadas leyes judiciales, no lo es para otro. Castigo: Las penitencias de orden judicial van a depender del sitio y de las leyes que éste posea y pueden ir desde una simple amonestación verbal, pasando por el pago de multas de orden económico hasta incluso la pena de muerte. Recompensa: En teoría la recompensa es la libertad. No quiero creer que estamos libres solo por que no comentemos alguna falta a la justicia. Un premio añadido es que (supuestamente) las leyes judiciales deben tener alejadas a las personas dañinas y que nos hacen mal. Sobra decir que en la práctica no es así.
- Leyes Religiosas: Están determinadas por las creencias religiosas de una cultura particular. Generalmente tienes dos bases: sus libros sagrados y la opinión de sus líderes religiosos. En el caso particular de nuestra cultura, la primera línea está dictaminada por la Biblia. El enorme problema que presenta esto es que el dictamen bien-mal va a depender de la interpretación bíblica de cada grupo religioso en particular. Por ejemplo, para los Testigos de Jehová es “malo” donar sangre y para otros grupos no lo es. Y con sus lideres, algunos dictan leyes que son acatadas por sus súbditos o fieles: Para los Católicos es “malo” utilizar preservativos… y así sucesivamente. Castigo: Generalmente en nuestra cultura Occidental el castigo suele ser el infierno o un lugar equivalente de sufrimiento, casi siempre eterno. Hay facciones que creen que la penitencia puede ser un purgatorio o simplemente la muerte. Recompensa: la vida y la felicidad eterna.
- Leyes Sociales: quizás es algo exagerado llamarlas “leyes”, son en todo caso “Normas Sociales” pero que conllevan también un castigo y una recompensa. Aunque no están penadas por la ley ni ordenadas por Dios y la religión, estas leyes son implícitas y las cumplimos casi de manera instintiva. Están relacionadas con el comportamiento social y con las interrelaciones humanas. Por ejemplo: el darle el asiento a una anciana. El no hacerlo no está condenado por las leyes judiciales, es decir no irá preso por no cederle el asiento a la ancianita. Tampoco irá al infierno por no hacerlo. Pero socialmente y éticamente es algo inapropiado. Estas normas en la sociedad y en la juventud actual dictan prácticamente el comportamiento rutinario. Depende totalmente del entorno social donde nos encontremos. Castigo: el rechazo social y de las personas que nos rodean. El no ser admitido a grupos de personas particulares. Aislamiento social. Recompensa: Aceptación social. Bienestar personal y ético. Apoyo social.
Sin embargo hay algo que debemos analizar. ¿Por qué el hombre tiende a obrar bien? (aunque hay casos donde ocurre todo lo contrario) Lo hace, bien sea por temor al castigo, sea este judicial, divino o social; o quizás el hombre es intrínsecamente bueno y hace el bien porque desea que él y las personas que le rodean se encuentren en una situación satisfactoria y agradable. Se podría decir que el hombre por naturaleza desea la felicidad de quienes le rodean. Quizá en términos prácticos el hombre elige hacer el bien por una combinación de ambos; temor al castigo y la satisfacción que proporciona la bondad.
Como vemos el concepto del Bien y del Mal va a depender de donde nos encontremos y de las leyes a las que estamos sometidos. Lo que es “malo” en nuestro país, es probable que no lo sea en algún otro. La línea que divide el bien del mal es sumamente difusa.
En todo caso el ser “Bueno o Malo” no depende en lo absoluto de Dios y su interacción con nosotros. Hay sociedades donde se adoran Dioses diferentes al Occidental y entre esos fieles existen gente de probada valía y definitivamente honesta y buena. Así como hay países donde los creyentes en dioses son minorías y sin embargo no son sociedades malvadas, todo lo contrario, los índices delictivos son mucho menores que los países religiosos y la calidad de vida superior. El decir que Dios es necesario para que el hombre obre el bien es una falacia muy difundida y a todas luces inexacta.
Ya hemos vistos en el articulo “Los asesinatos de Dios” que él es capaz de cometer actos malvados por su propia mano. Pero el tema de hoy es tratar de dilucidar un asunto que siempre ha causado controversias en las conversaciones sobre Dios, incluso entre los mismos creyentes: ¿Dios es el creador del mal?
Siempre, siempre los debates sobre el bien y el mal en los diálogos entre Ateos y Cristianos es un tema recurrente y polémico. Los Ateos decimos que (según la Biblia y la lógica básica) Dios es el creador del mal. Los creyentes Cristianos responden ante esto diciendo que Dios no creó el mal, ya que toda creación de Dios es buena y que si Dios es un Dios que es en esencia “Amor” no pudo crear cosas malas y menos aun el mal en sí mismo. Por supuesto que estas afirmaciones Cristianas son sumamente cuestionables.
Veamos como la misma Biblia dice claramente en varias ocasiones que el mismísimo Dios es el creador del mal y todas sus consecuencias:
Éxodo 4,11
11Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?
Vemos en este versículo como Dios admite que hace los ciegos y los sordos; por simple proyección (los problemas visuales y auditivos son enfermedades, por ende son cosas malas) Dios es el creador de los padecimientos físicos.
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Job 30,23
23Porque yo sé que me conduces a la muerte, Y a la casa determinada a todo viviente.
Job nos dice aquí que Dios nos lleva hacia la muerte, es decir, que morimos gracias a que Dios no ha determinado morir. Éste es el simple concepto de predeterminación y destino con que termina el versículo.
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Job 42,11
y le consolaron de todo aquel mal que Jehová había traído sobre él
De nuevo el libro de Job nos indica que Dios trae el mal hacia las personas. El mal ocurre por Dios.
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Isa 45.6-7
6para que se sepa desde el nacimiento del sol, y hasta donde se pone, que no hay más que yo; yo Jehová, y ninguno más que yo, 7que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo Jehová soy el que hago todo esto.
Este es quizás el versículo que más utilizan los Ateos para señalar que Dios inequívocamente es el creador del mal. Si leemos con cuidado vemos que Dios crea la paz y la “Adversidad”; lo que significa que Dios es el creador y responsable de las guerras, los males y todo aquello que se opone a la paz y a la felicidad. Más claro no puede ser. Y lo ratifica al final del versículo: “Jehová soy el que hago todo esto”
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Jeremías 18,11
11Ahora, pues, habla luego a todo hombre de Judá y a los moradores de Jerusalén, diciendo: Así ha dicho Jehová: He aquí que yo dispongo mal contra vosotros, y trazo contra vosotros designios; conviértase ahora cada uno de su mal camino, y mejore sus caminos y sus obras
El libro de Jeremías es más específico aun: dice “Yo dispongo mal contra vosotros” esto sin duda aclara que Dios es capaz de hacer y crear cosas malas contra las personas. Al “disponer” Dios del mal para con nosotros lo hace manipular y determinar el mal para quien él lo crea adecuado.
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Amos 3,6
¿Habrá algún mal en la ciudad, el cual Jehová no haya hecho?
Y por ultimo este versículo del libro de Amos el cual según mi parecer es el que mejor ilustra esta situación: el versículo aclara de forma contundente que todos los males que caen sobre la ciudad son origen de Dios. Sencillo amigo lector, todo mal que ocurra, Dios lo ha hecho.
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Como pudieron leer en los versículos anteriores, Dios es el creador directo del mal en numerosas ocasiones. Decir lo contrario equivaldría a negar o contradecir lo que han expresado las palabras bíblicas mencionadas anteriormente.
Veamos otra comprobación Bíblica incuestionable de que Dios creó el mal. Hay un par de versículos Bíblicos que lo deja muy en claro:
Génesis 2,16-17
16Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás
Este es un versículo conocido por todos nosotros; de seguro usted amigo creyente lector lo ha leído infinidad de veces, pero ¿lo ha analizado con cuidado? Fíjense que Dios creó el famoso árbol del bien y del mal. Repito, del bien y del “Mal”. Y como todos los Cristianos saben, cuando Dios pronunció estas palabras Satanás y sus malévolas influencias aun no habían llegado a escena. Satanás llega versículos después en su ya conocida representación ofídica. Hasta ese momento en que Dios pronuncia estas palabras todo, absolutamente todo era producto de Dios en forma pura; el pecado vino después. Dios al decir que ese árbol era del “bien y del mal” afirma que él creó tanto el Bien como el Mal. Y no es como afirman muchos Creyentes Cristianos, que el mal entra al mundo con Satanás y la traición de Eva. Espero que este punto esté claro ya que es sumamente importante para comprender el origen del mal.
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Hablemos brevemente de algo que ya es conocido por todos pero que hay que mencionar. Recordemos que Dios es “Todopoderoso y creador de todas las cosas”, ésta es una característica y cualidad básica de Dios la cual es indiscutible. Y como decimos los Ateos a manera de cliché: “Si Dios es el creador de todas las cosas es también el creador del mal”. Claro, claro, usted dirá que el mal no es una “cosa” y seguramente saldrá con el aburrido argumento de que Dios no creó el mal ya que el mal es lo opuesto al bien. Éste argumento será analizado dentro de muy poco.
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Y ya para concluir, permítame recordarle una frase que si bien no se encuentra en la Biblia, todos los Creyentes Cristianos creen en ella casi como un versículo bíblico: “Ni una hoja de un árbol cae a tierra sin el consentimiento de Dios”. Estoy seguro que usted amigo Cristiano cree profundamente es esta afirmación; la cual quiere decir que “todo lo que pasa en el universo ocurre por que Dios lo quiere así”, es decir, Dios es el responsable de todo, de lo bueno y de lo malo. Del bien y del mal. De la felicidad de las personas y de los niños que mueren cada día de hambre… de todo.
"Ejércitos de estudiosos y teólogos han encontrado por siglos un empleo respetado creando artificiosas explicaciones de cómo la Biblia frecuentemente no quiere decir lo que dice." J.S. Bullion, Jr.
Un religioso de Santiago del Estero decidió dejar de ser sacerdote, luego de que el Vaticano y el obispo santiagueño le exigieran silencio y una retractación
Ariel Álvarez Valdés, un sacerdote santiagueño y doctor en Teología Bíblica, dejó los hábitos de forma indeclinable luego de enfrentar al Vaticano y al obispo de Santiago del Estero, Francisco Pólit,por no creer en Adán y Eva, según la Biblia, el primer hombre y la primera mujer.
El religioso no sólo niega la existencia de Adán y Eva, sino también la historicidad del ángel que habló con la Virgen María, las apariciones físicas de la Virgen y la existencia del Arca de Noe, y hasta duda de que Jesús haya nacido en Belén. Según opina Álvarez Valdés, algunos pasajes de la Biblia no ocurrieron de forma literal, sino que son parábolasque buscan explicar alguna significación religiosa.
Los conflictos entre este hombre y la Iglesia comenzaron en 2002justamente por su posición sobre el primer hombre y la primera mujer según la Biblia. En aquel momento, recibió una amonestaciónde Tarcisio Bertone, ex secretario de la congregación para la Doctrina de la Fe de la Santa Sede y actual secretario de Estado del Vaticano.
Sin embargo, Álvarez Valdés siguió hablando, por lo que el año pasado el obispo de Santiago del Estero lo llamó a silencio y hasta se le exigió que escriba un artículo en el que reafirma la historicidad del relato de Adán y Eva, algo que él calificó como "inaceptable" por su condición de biblista, dijo al diario Clarín, por lo que pidió la reducción al estado laical.
Renunció como sacerdote Ariel Valdés, el cura santiagueño que enseña que Adán y Eva no existieron
“Gracias a Dios, nunca viví de la Iglesia”
Alvarez Valdés, teólogo de prestigio internacional, decidió dejar los hábitos porque recibió presiones de la Iglesia. Hace dos años sus denuncias fueron primicia de Página/12. Enseña que Adán y Eva no existieron y que la Virgen María no fue tal.
Ariel Alvarez Valdés, ahora ex cura porque el Vaticano acuerda en lo que dice pero prefiere silenciarlo.
“Para poder enseñar la Biblia libremente, renuncio a la Iglesia Católica”, resumió Ariel Alvarez Valdés. El ahora ex sacerdote, teólogo de prestigio internacional, venía protagonizando una controversia con el Vaticano y particularmente con el obispo de Santiago del Estero, Francisco Polti. El conflicto se estancó alrededor de una cuestión puntual: la narración bíblica sobre Adán y Eva, ¿debe considerarse una verdad histórica o un relato metafórico, como tal compatible con la versión científica sobre los orígenes del hombre? Alvarez Valdés no aceptó retractarse de esta última posición y prefirió abandonar la institución que le había prohibido dar clases y publicar libros. En diálogo con Página/12, además de detallar la historia que lo llevó a dejar la Iglesia, el teólogo precisó algunas de sus formulaciones sobre la Biblia: explicó por qué la virginidad de María debe entenderse “no necesariamente como un hecho físico, sino como la fidelidad al marido”; por qué “las apariciones de la Virgen no se producen en el mundo exterior sino en la retina de quien tiene la visión”, y por qué “Jesús nos hubiera salvado aunque no hubiera muerto en la cruz, sino viejito en su cama: nos salva a través del amor, y no del dolor”.
“Desde hace casi dos años, mi obispo me prohíbe enseñar, escribir, dar conferencias. Intenté hacerlo entrar en razón pero no ha querido ceder. Entonces, como no quiero desobedecer a la Iglesia, para poder enseñar la Biblia libremente, renuncio”, explicó Alvarez Valdés. El teólogo, residente en Santiago del Estero, es licenciado summa cum laude en la Facultad Bíblica Franciscana de Jerusalén, y doctor en Teología bíblica en la Universidad Pontificia de Salamanca. Es miembro de varias asociaciones internacionales, incluida la Sociedad Argentina de Teología, y autor de diversos libros en la especialidad.
El 4 de agosto de 2008, el obispo de Santiago del Estero, Francisco Polti, le había prohibido al sacerdote Ariel Alvarez Valdés “dar clase de disciplinas teológicas, incluyendo cursos cortos y conferencias”, “participar en medios de comunicación social incluyendo Internet” y “hacer nuevas publicaciones o disponer la reedición de publicaciones anteriores”. Alvarez Valdés venía enseñando en la Universidad Católica local y en el Seminario de la diócesis.
En ese momento, la sanción establecida por el obispo Polti había obedecido a una disposición del cardenal Tarsicio Bertone, secretario de Estado del Vaticano. De todos modos, “mi obispo, por ser del Opus Dei, tiene una mirada muy conservadora y cerrada; otros obispos no hubieran reaccionado de esa manera, y de hecho en otras diócesis seguí dando clases y dictando cursos”. Alvarez Valdés presentó su renuncia al sacerdocio en julio del año pasado: “En estos meses intenté que mi obispo revirtiera su actitud, pero no hubo caso, y finalmente decidí hacerla efectiva”.
–Usted entiende que la sanción fue una iniciativa del obispo Polti, que el Vaticano respaldó
–Así es –contestó Alvarez Valdés–. La medida fue desproporcionada. Y se mantuvo pese a que llegamos a acordar en diversos puntos, salvo la historicidad de Adán y Eva.
–¿Qué sostiene usted respecto del relato de Adán y Eva?
–Que no es un relato histórico. El autor que lo escribió no sabía ni pretendía enseñar cómo apareció el hombre sobre la Tierra. Lo que la Biblia sabe es de dónde provino el hombre: de las manos de Dios. Cómo apareció, si fue o no como lo plantea la teoría de la evolución, es tema de los científicos. El relato de Adán y Eva procura destacar la grandeza de un hombre y una mujer creados por Dios: nadie puede abusar de otra persona, por humilde que sea, ya que en todo ser humano reside la imagen de Dios.
–¿Y cuál es la doctrina oficial de la Iglesia al respecto?
–La inmensa mayoría de los teólogos sostienen lo que acabo de decir. De hecho el Vaticano me envió una carta donde reconocía que mi posición era correcta pero cuestionaban el hecho de divulgarla al gran público, en vez de circunscribirla a libros técnicos de difícil acceso.
–O sea que la Iglesia mantendría dos discursos al respecto.
–Es de lo que yo me quejé. Si se puede escribirlo en los libros de teología, ¿por qué no va a ser posible decírselo al gran público? Pero le tienen miedo al escándalo, siempre lo mismo. Mi obispo, en los considerandos de la prohibición, aducía que mis afirmaciones causaban “perplejidad” a la gente”. Pero el Papa también causa a veces perplejidad. El mismo Jesús, según cuentan los Evangelios, dejaba perplejos a sus discípulos.
–Otros puntos de discrepancia se referían a la figura de María…
–No es cierto que el ángel Gabriel se le haya “aparecido” a María, como un señor que entrara volando por la ventana: si así hubiese sido, María no habría tenido oportunidad de expresar su fe; si hubiera visto realmente al ángel, no se trataría de fe. En realidad el ángel simboliza la voz de Dios en el corazón de María.
–De todos modos, la concepción de María en tanto virgen implicaría ya una intervención sobrenatural.
–En la Biblia, la virginidad no necesariamente debe interpretarse como hecho meramente físico. La Biblia entiende por virginidad el hecho de la fidelidad a una misma persona. En el Antiguo Testamento puede leerse: “Feliz de ti, virgen que has concebido a tus hijos…”. En este sentido una virgen puede tener hijos con su marido, porque la virginidad no concierne a la biología sino a la fidelidad.
–Muchos católicos no suelen entenderlo de ese modo…
–Pero estas cosas ya han sido aceptadas. Ya no me piden que me retracte en esos puntos. A lo largo de estos dos años, me aceptaron éstos y otros puntos. La única exigencia de retractación que no levantaron fue sobre Adán y Eva. Y dije que no: ¿con qué cara podría mirar a mis alumnos después de decir semejante barbaridad?
–Otro de los puntos era su negativa a admitir “apariciones” de la Virgen María.
–Los muertos, según la Biblia, no pueden volver a la Tierra. El que murió no vuelve, y el que volvió nunca ha muerto. Esas historias que recopilaba Víctor Sueyro, de túneles, luces y música, corresponden al más acá: nadie vuelve del más allá. Entonces, la Virgen María no puede “aparecer”, no puede presentarse físicamente a nadie. Alguien puede tener una visión de la Virgen María, que ocurre en la retina de la persona pero no en el exterior.
–¿Cómo distinguir estas visiones de las que conciernen a la psicopatología?
–Son auténticas si los mensajes que trasmiten coinciden con la Biblia. El 90 por ciento de los mensajes que se atribuyen a la Virgen María están contra la Biblia: se dijo que la Virgen de San Nicolás había contado que el nacimiento de Jesús fue como cuando un rayo de sol atraviesa el cristal de la ventana sin tocarlo ni romperlo, pero la Biblia dice que Jesús nació como un hombre, es decir, como nacen todos los hombres.
–También planteó usted que los denominados estigmas no son signos de santidad ni provienen de Dios…
–Lamentablemente, muchos creen que son signos de santidad enviados por Dios. Pero no pueden venir de Dios, porque duelen mucho. Un estigma es terriblemente doloroso, es un boquete en la mano. Dios es amor y bondad y no puede mandar lastimaduras a la gente. Los estigmas vienen de los desequilibrios mentales de las personas: científicamente, la mente humana puede tener un poder despótico sobre el organismo. De igual modo, mucha gente sigue pensando que Jesús nos salvó con su muerte en la cruz y que, si no, no nos hubiera salvado. ¿Quiere decir que El contrató a Pilatos para que condenara, a Pedro para que negara, a Judas para que traicionara? ¿Si Judas no lo hubiera entregado, El no nos habría salvado? Jesús nos hubiera salvado igual aunque hubiera muerto viejito en su cama. Porque nos salva a través del amor, no del dolor.
Tras dejar los hábitos, Alvarez Valdés, de 52 años, se propone “crear un instituto bíblico para acercar gente a la Iglesia Católica. Ya que no puedo como cura, porque mi obispo me lo prohíbe, doy un paso al costado y lo hago como laico”. En cuanto a sus medios materiales de vida, “afortunadamente vivo en la casa de mis padres, que me apoyan; he publicado algunos libros; gracias a Dios, nunca viví de la Iglesia”.
El Obispado de Santiago del Estero comunicó que “con dolor hemos recibido esta petición. Durante mucho tiempo hemos intentado encontrar un camino de solución a la situación eclesial del padre pero, aunque reconocemos esfuerzos mutuos, lamentablemente no lo hemos logrado”.