viernes, 1 de octubre de 2010

Pruebas de la Inexistencia de Dios. Prueba 6. Dios no pudo haber creado sin motivo

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Prueba VI de la Inexistencia de Dios.

Dios no pudo haber creado sin motivo

De cualquier forma que se pretenda examinarla, la Creación es inexplicable, enigmática, falta de sentido. Salta a la vista que, si Dios ha creado, es imposible admitir que realizara este acto tan grandioso, en el que las consecuencias debían ser fatalmente proporcionadas al acto mismo, y por consiguiente, incalculables, sin que lo hiciera determinado por una razón de primer orden.

Ahora bien: ¿Cuál pudo ser esta razón? ¿Por qué motivo tomó Dios la resolución de crear? ¿Qué móvil le impulso a ello? ¿Qué deseo germinó en él? ¿Qué designio se forjó? ¿Qué idea persiguió? ¿Qué fin se había propuesto?

Bien mirado, este Dios no puede experimentar ningún deseo, puesto que su felicidad es infinita, ni perseguir ningún fin, cuando nada falta a su perfección; no puede formar ningún designio, puesto que nada puede extender su poder; no puede determinarse a querer nada no teniendo necesidad alguna.

¡Ea! Filósofos profundos, pensadores sutiles, teólogos prestigiosos, responded para qué Dios ha creado y puesto al hombre en el mundo y decid por qué Dios lo ha creado y lo ha lanzado al mundo. Estoy bien tranquilo: vosotros no podéis responder, a menos que digáis: “los misterios de dios son impenetrables”, y aceptéis esta respuesta como suficiente. Y haréis bien absteniéndoos de toda otra respuesta, porque ella, os lo prevengo caritativamente, entrañaría la ruina de vuestro sistema y el derrumbamiento de vuestro Dios. La conclusión se impone lógica, imperdonable: Dios, si ha creado, ha creado sin motivo, sin saber por qué, sin ideal.

¿Sabéis a dónde nos conducen las consecuencias de tal conclusión?

Vais a verlo: Lo que diferencia los actos que realiza un hombre dotado de razón, de los de otro atacado de demencia; lo que hace que uno sea responsable y otro irresponsable, es que un hombre de razón sabe siempre o puede llegar a saber, cuando realiza algo, cuales han sido los móviles que le han impulsado, cuales los motivos que le han inducido a practicar lo que pensaba.

Mucho más cuando se trata de una acción importante y cuyas consecuencias entrañan gravemente su responsabilidad, es preciso que el hombre entre en posesión de su razón, se repliegue sobre sí mismo, se libre a un examen de conciencia, serio, persistente e imparcial, que por sus recuerdos reconstruya el cuadro obligado de los acontecimientos que ha convivido, en una palabra, que procure revivir las horas pasadas, para que pueda discernir con claridad cuáles fueron las causas y el mecanismo de los movimientos que le determinaron a obrar.

Con frecuencia no puede vanagloriarse de las causas que le han impulsado y a menudo le hacen enrojecer de vergüenza: mas cualesquiera que sean estos motivos nobles o viles, interesados o generosos, llega a descubrirlos en un determinado momento.

Un loco, al contrario, procede sin saber por qué, y una vez el acto realizado, por grandes que sean las consecuencias que de él puedan derivarse, interrogadle, encerradle si queréis, en un circulo estrecho de preguntas, y no obtendréis de este pobre demente más que vaguedades e incoherencias. Por tanto lo que diferencia los actos de un hombre sensato de los de un insensato, es que los actos del primero se explican, tienen una razón de ser, se distingue la causa y el efecto, el origen y el fin, mientras que los actos de un hombre privado de razón no se explican, y él mismo es incapaz de discernir el porqué los ha cometido y el fin que persiguió al realizarlos.

Ahora bien: si Dios ha creado sin motivo, sin causa, ha procedido como un loco, y en este caso la creación parece como un acto de demencia.

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El resumen y conclusión  de esta prueba de la inexistencia de Dios es bastante simple ¿Por qué Dios tomó la decisión en un momento determinado de crear los mundos existentes con nosotros en el? ¿Cuál fue su razón?

Puede haber dos respuestas:

1) Porque debía hacerlo así. De seguro Dios tuvo una razón de peso (y casi obligatoria) para crear el universo. Si esto es cierto, entonces Dios simplemente obedecía un parámetro o ley establecida con anterioridad lo que lo convierte en un simple ejecutor de órdenes, por lo que no tendría sentido considerarlo como omnipotente y libre. Lo mismo ocurre en el ejemplo de las “Leyes naturales”. La esencia de Dios le impide obedecer alguna medida o ley anterior a el.

2) Dios hizo el universo y los humanos simplemente por decisión propia, porque lo deseaba así y por su mero deseo. Lo que equivale a decir de forma coloquial “Dios creó el Universo porque le dio la gana y sin ninguna razón”… ¿De verdad hay alguien que crea que esta es una respuesta adecuada a un Dios perfecto? Es el reflejo de un Dios caprichoso, voluble y frívolo. De un ser irracional.

Algunos Creyentes afirman que Dios creó al hombre con el objetivo de recibir adoración por parte de los humanos… ¡Peor aun! Un Dios que “necesita” que lo adoren y le rindan pleitesía; y para eso crea seres para que lo hagan… y si estas creaciones deciden no adorarlo como el quiere, simplemente las destruye. Esto equivale a que yo procreé hijos solo con el objetivo de que me obedezcan y me adoren y si no me obedecen simplemente los asesino. Dios debería de tener un comportamiento superior a la de cualquier ser humano desquiciado.

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Con este argumento culminamos las 6 primeras de las pruebas de la inexistencia de Dios  y que están relacionadas con la acción creadora de Dios. El mismo Fauré nos presenta a continuación una breve crítica de las excusas y argumentos que a menudo suelen exponer sus detractores.

 

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Para terminar con el Dios de la Creación, me parece indispensable examinar dos objeciones. Pensaréis bien que aquí las objeciones abundan: por eso, cuando hablo de dos objeciones, me refiero a dos que son capitales, clásicas. Estas objeciones tienen tanto más importancia cuanto que se puede, con habilidad en la discusión, englobar todas las otras en estas dos.

¿Imposibilidad de conocer a Dios?

Se me dice:

“No tiene usted derecho para hablar de Dios en la forma en que lo hace. No nos presenta sino a un Dios caricaturizado, sistemáticamente reducido a las proporciones de pequeñez que osa acordarle su entendimiento. Ese Dios no es el nuestro. El nuestro no puede usted concebirlo, puesto que es superior a usted, puesto que lo desconoce. Sepa que lo que es fabuloso para el hombre mas fuerte y más inteligente en todas las ramas del saber, es para Dios un simple juego de niños. No olvide que la humanidad no puede moverse en el mismo plano que la divinidad. No pierda de vista que le es tan imposible comprender al hombre comprender la manera en que Dios precede como a los minerales imaginar como viven los vegetales, como a los vegetales concebir el desarrollo de los minerales y a los animales saber como viven y operan los hombres. Dios ocupa unas alturas a las que usted es incapaz de llegar; habita unas montañas para usted inaccesibles. Sepa que cualquiera que sea el grado de desarrollo de una inteligencia humana, por importantes e intensos que sean los esfuerzos realizados por esta inteligencia, jamás podrá elevarse a la altura de Dios.”

“Advierta, en fin, que jamás el cerebro del hombre, que es limitado, podrá abarcar a Dios, que es ilimitado. Confiese lealmente que no es posible comprender ni explicar a Dios. Pero de no poder comprenderlo ni explicarlo, no saque la consecuencia de que ello le da derecho a negar su existencia.”

Mi contestación a los teístas:

Me dais, señores, consejos de lealtad que estoy dispuesto a aceptar. Me hacéis recordar que soy un simple mortal, lo que legítimamente reconozco, y de lo que procuro no separarme.

Me decís que Dios me supera, que lo desconozco. Sea. Consiento en reconocerlo, afirmo que lo finito no puede concebir ni explicar lo infinito, pues es una verdad tan cierta y tan evidente que no esta en mi mano hacerle oposición alguna. Veis, pues, que hasta aquí estamos de perfecto acuerdo, de lo que espero estaréis bien contentos.

Solamente que me permitiréis os dé iguales consejos de lealtad y de modestia, que antes me ofrecisteis y yo acepte, para preguntaros: ¿No sois vosotros hombres lo mismo que yo? ¿No os supera Dios como a mí me supera? ¿No os es inaccesible como lo es para mí? ¿Tendréis la pretensión de creeros iguales a la Divinidad? ¿Tendréis la manía de pensar y la tontería de creer que de un vuelo podéis llegar a las alturas que Dios ocupa? ¿Seréis presuntuosos al extremo de creer que vuestro pensamiento, que es finito, pueda comprender lo infinito?

No quiero haceros la injuria de creer que sostengáis una extravagancia tan banal.

Así, pues, tened la modestia y la lealtad de confesar que, si a mí me es imposible comprender a Dios, vosotros tropezáis con el mismo obstáculo. Tened, en fin, la probidad de reconocer que, si porque a mi no me es permitido concebir y explicar a Dios, se me niega el derecho a negarlo, a vosotros, como a mi, no os es permitido concebirlo ni explicarlo, tampoco tenéis derecho a afirmarlo.

No creáis que por esto quedamos en igual situación que antes. Puesto que fuisteis los primeros en afirmar la existencia de Dios, tenéis el deber de ser los primeros en cesar en vuestras afirmaciones. ¿Hubiera yo soñado jamás en negar la existencia de Dios, si vosotros no hubierais empezado por afirmarla, y cuando era todavía un niño no se me hubiera impuesto la necesidad de creer en él, si cuando era adolescente no hubiera oído afirmaciones en este sentido, si hombre ya, mis miradas no hubieran constantemente contemplado las iglesias y los templos elevados a ese Dios?

Han sido vuestras afirmaciones las que han provocado mis negaciones.

Cesad de afirmar vosotros y yo cesaré de negar.

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No hay efecto sin causa

La segunda objeción parece más invulnerable. Muchos la consideran sin replica. Esta proviene de los filósofos espiritualistas.

Estos señores dicen sentenciosamente: No hay efecto sin causa: el Universo es un efecto, y como no hay efecto sin causa, esta causa es Dios. El argumento está bien presentado y parece bien construido. Lo esencial estriba en saber si todo esto es verdad. Este razonamiento, en buena lógica, se llama silogismo. Un silogismo es un argumento compuesto de tres preposiciones: la mayor, la menor y la consecuencia; comprende dos partes: las premisas, constituidas por las dos primeras proposiciones, y la conclusión representada por la tercera.

Para que un silogismo sea inatacable necesita: 1.°, Que la proposición mayor y la menor sean exactas; 2.°, Que la tercera proposición dimane lógicamente de las dos primeras.

Si el silogismo de los filósofos espiritualistas reúne estas dos condiciones, es irrefutable y no me queda otra solución que aceptarlo; pero si carece de una sola de esas dos condiciones resulta nulo, sin valor y el argumento se hunde por sí solo.

A fin de reconocer su calor, examinemos las tres proposiciones que lo componen.

Primera proposición, mayor: no hay efecto sin causa. El efecto no es más que la continuación, la prolongación, el fin de la causa. Quien dice efecto, dice causa. La idea de causa provoca necesariamente la idea de efecto. Creerlo en otro sentido es creer lo absurdo. Así, pues, en esta primera proposición estamos de acuerdo.

Segunda proposición, menor: El Universo es un efecto. Antes de continuar, solicito algunas explicaciones: ¿Sobre qué se apoya una afirmación tan categórica? ¿Cuál es el fenómeno o el conjunto de fenómenos? ¿Cuál es la constatación o el conjunto de constataciones que permite hacer una declaración tan afirmativa? Y en primer lugar: ¿Es que conocemos lo suficiente el Universo? ¿Es que nuestros conocimientos lo han estudiado, comprendido, escrutado para que nos sea permitido hacer tales afirmaciones? ¿Hemos penetrado en sus entrañas y explorado sus espacios inconmensurables? ¿Acaso hemos descendido a las profundidades del océano? ¿Conocemos todas las cosas que son del dominio del Universo? ¿Es que este nos ha mostrado todos sus secretos y todos sus enigmas? ¿Lo hemos entendido, palpado, sentido, observado todo? ¿Nada tenemos que aprender? ¿Nada nos queda por descubrir? Abreviando: ¿Es que estamos en condiciones de hacer una apreciación formal, definitiva, un juicio indiscutible del Universo?

Ninguno osara, suponemos, responder afirmativamente a todas estas cuestiones, y seria digno de lastima el que tuviera la audacia, mejor dicho, la insensatez de sostener que conoce al Universo.

El Universo, es decir, no solamente este ínfimo planeta que nosotros habitamos, sobre el cual se arrastran nuestras miserables armaduras óseas; no solamente los millares de astros y de planetas que conocemos, que forman parte de nuestro sistema solar o que se descubren e el curso del tiempo, sino también los mundos, ¡esos otros mundos cuya existencia conocemos por conjetura, pero cuya distancia y numero nos son incalculables!

Si yo dijera: “el Universo es una causa”, tengo la certeza de que desencadenaría espontáneamente contra mí las rechiflas y las protestas de todos los creyentes, y sin embargo, mi afirmación no será mas descabellada que la suya. Mi temeridad seria igual a la suya, esto es todo

Si yo estudio y observo el Universo tanto como las circunstancias lo permiten al hombre hacerlo hoy, he de constatar que es un conjunto increíblemente complejo y denso, un entrecruzamiento impenetrable y colosal de causas y efectos que se determinan, se encadenan, se suceden, se repiten y se penetran. Observare enseguida que el todo forma una cadena sin fin en la que los eslabones están indisolublemente ligados y en la que cada uno de estos eslabones es causa y efecto; efecto que sigue. ¿Quién podrá decir: “he aquí el ultimo anillo, el anillo efecto”? ¿O: “hay una causa numero primero, hay un efecto numero ultimo”?

A la segunda proposición: “El Universo es un efecto”, le falta una condición indispensable: la exactitud. En consecuencia, el citado silogismo no vale nada. Yo agrego que aun en el caso de que esta segunda proposición fuera exacta, quedaría por establecer que la conclusión fuese aceptable, que el Universo es el efecto de una causa única, de la causa primera, de una causa sin causa, de una causa eterna.

Espero sin inquietud esta demostración que aunque muchas veces se ha deseado, no ha sido posible, y esto lo decimos sin temeridad alguna, establecer seria, positiva y científicamente.

Por ultimo, admitiendo que el silogismo entero fuera irreprochable, podría fácilmente volverse contra la tesis del Dios Creador y a favor de mi demostración. Ensayemos... ¿No hay efecto sin causa? Sea. ¿El universo es un efecto? De acuerdo. Entonces, ¿este efecto tiene una causa que nosotros llamamos Dios? Sea. No os entusiasméis, deístas; escuchadme, que aun no habéis triunfado. Si es evidente que no hay efecto sin causa, es también rigurosamente cierto que no existe causa sin efecto. No hay, no puede haber, causa sin efecto. Quien dice causa, dice efecto; la idea causa, implica necesariamente y llama inmediatamente la idea de efecto; en otro caso, la causa sin efecto seria una causa de la nada, lo que seria tan absurdo como un efecto de nada. Así, pues, esta bien entendido que no hay causa sin efecto. Vosotros decís que el Universo efecto, tiene por causa a Dios.

En sentido inverso, podemos decir que la causa Dios, tiene por efecto el Universo. De lo que resulta imposible separar el efecto de la causa e imposible resulta también separar la causa del efecto.

Vosotros afirmáis, en fin, que Dios-Causa es eterno. De esto saco la conclusión de que el Universo-Efecto es igualmente eterno, puesto que a una causa eterna indudablemente corresponde un efecto también eterno. Si pudiera ser de otro modo, es decir, si el Universo no hubiera comenzado durante los millares y millares de siglos que quizá han precedido a la creación, Dios habría sido durante todo ese tiempo una causa sin efecto, lo que es imposible; una causa de la nada, lo que es absurdo.

En consecuencia, si Dios es eterno, el Universo también lo es, y si el Universo es terno, no ha comenzado jamás, de lo que resulta que no ha sido creado. ¿Esta esto claro?

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Fuente: Sébastien Fauré. 12 Pruebas de la Inexistencia de Dios.

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Ver Pruebas de la Inexistencia de Dios

Ver Sección: Tema Abierto

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“Cesad de afirmar vosotros y yo cesaré de negar”         Sebastián Fauré

19 comentarios:

  1. Noé, esta nota me hizo acordar a Preacher de Garth Ennis y Steve Dillon. Si podés leetelo que plantea el concepto de la insania de Dios.

    Muy buen post.

    Saludos.

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  2. ME PREGUNTO COMO ES QUE UN CREYENTE PUEDE NEGAR TAL LÓGICA?

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  3. @Lucho

    Saludos Lucho.

    Interesante recomendación… la revisaré.

    Gracias por comentar y por el interés.

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  4. Muy interesante como siempre Noé.

    Saludos

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  5. Ya habia hablado yo sobre un argumento similar en mi blog que la persona que escribio este post no fue capaz de refutar saludos.

    http://respuestasevangelicas.blogspot.com/search/label/Existencia%20de%20Dios

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  6. @Janus

    Saludos Janus…

    Lamentablemente no me es fácil a mi seguirte en tu sitio (que por cierto te agradezco que me menciones con frecuencia) incluso se me hace difícil entender la manera como publicas… En todo caso si tienes algo que opinar o debatir sobre un tema en específico, lo puedes hacer por aquí; estoy seguro que mi persona o cualquiera de nuestros amables colaboradores podremos profundizar en el tema.

    Gracias por tu atención

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  7. Además de que aquí no censuramos ningún comentario, a diferencia de tu blog, en el cual tiene que ser "aprobado" por tí.

    (supongo que un comentario obtiene tu aprobación siempre y cuando no te ponga en ridículo a tí o a tu creencia)

    Saludos.

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  8. ¿que pasaria si para los ateos todas sus preguntas sean respondidas?surgirian mas preguntas.Si hablamos de la existencia de Dios tenemos que saber¿ de quien se habla?de un ser perfecto y ¿quien lo cuestiona ?el ser humano un ser finito.Obviamente estamos limitados no solo fsicamnete sino racionalmnete para someter a un cuestinario cosas que no podemos entender.
    *por otra parte imaginemos que nada de Dios existe ,entonses un cristiano habra vivido un proposito legitimo y valido para esta vida,y no perderia nada yaque despues de la muerte no habria nada ,pero si enrealidad hay algo despues de la muerte el agnostico que muera se dara cuenta que desperdicio mucho sin Dios.y ahy esta la diferencia con Dios y el hombre el lo sabe todo y el ser humano no,por mas que se esfuerse.

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  9. esta bueno el comentario anterior .

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  10. ¿De que iba esta prueba? Que al final lo de causa efecto me ha hecho un lío... ¡ah, sí!, que Dios no puede crear sin motivo... en realidad, este hombre no habla de "motivo" sino de "ideal": Dios no pudo haber creado el universo sin una idea o "ideal" del universo. Porque yo creo que lo hizo por un motivo, ¿cómo no? Pero intentaré explicarlo por medio de un ejemplo:
    un padre está sentado con su hijo de uno o dos años, que tiene delante un juego de construcción. El padre arma una casita, lo más linda que puede, y se la muestra a su hijo. Uds., como yo, y como el padre, sabemos qué va a hacer el hijo a continuación: se lía a manotazos con la casita del papá. Y el padre hace a continuación una cosa muy curiosa: se ríe con el niño.
    ¿Por qué hizo eso el padre? Sabía que el niño iba a derribar la casa, ¿para qué la hace, se esfuerza por hacerla bien, y luego se ríe cuando la derriba su hijo? ¿Está loco el padre? Yo creo que todos diremos que no, que más bien está muy sano... ¿entonces? ¿No tenía motivo al hacer la casa? Me parece que sí... el amor por su hijo, el ver a su hijo reír. Me parece un motivo más que válido. (1Jn 4,8)

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  11. En: http://spamental.wordpress.com/2006/09/25/12-refutaciones-a-la-inexistencia-de-dios-sexto-argumento/
    Fácilmente se cae todo el argumento de Faure.
    No perdamos el tiempo.
    Comencemos a leer la filosofía del amor.
    La fe ciega es fácil de engañar.
    La fe en que Dios no existe es más fácil aun, solo hay que estar enojado con la vida y listo.

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  12. Parece que ustedes; los creadores de este blog y los seguidores nunca doblegaran su modo de pensar y vivirán en su ateísmo y no llegaran a entender (no porque humanamente se pueda) por más que se les quiera invitar a creer que Dios hizo todo por El y para El y por supuesto aceptar su existencia. Y solo quiero decirles que consideren los siguientes dos enunciados:

    Si Dios no existe como afirman USTEDES y es cierto que venimos de una selección natural y que el hombre es la medida de todo o cualquier otra teoría que exponga que Dios no existe ustedes GANARAN el orgullo de haberlo desenmascarado como se la creen actualmente pues suponen que ya lo hicieron...Y YO que creo en Dios; en realidad al no existir El y ser todo esto un engaño yo no habría perdido NADA¡¡¡ más que la humillación de parte de ustedes....

    Ahora bien si Dios Si existe como afirmo YO, y es cierto todo lo que hemos venido predicando y la palabra de Dios es verdadera, y por lo tanto que hay dos caminos o lugares que el hombre irá después de la muerte el que yo escogí, que lleva al reino de Dios o el que muchos escogen el camino que lleva a la condenación, si todo esto es cierto entonces yo Habré GANADO la salvación y ustedes los ateos que tremendo susto que se van a llevar¡¡¡¡¡ por lo que van a perder (TODO).
    Les recomiendo estos videos: http://www.youtube.com/watch?v=VknTH-hcumA&playnext=1&list=PLF1C0889BED308C54&feature=results_main

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  13. @Saul Herrera 13

    Saludos Saul...

    Lamentablemente utilizas la apuesta de Pascal... te invito a que revises el articulo:

    La apuesta de Pascal

    Gracias por comentar y bienvenido.


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  14. Es muy simple, Dios creo por amor. Dios es amor, el amor no es excluyente, no es individualista. Dios vio a Job, Moises,Enoc,Noe,Abraham,Jacob,David, Jose,Maria,Maria Magdalena,Pedro,Pablo,Juan, y millones de Cristianos que le amarian no por miedo al infierno, no por simples leyes impuestas, lo amarian por que eran sus criaturas. Por eso creo Dios, al ver su creacion y sentir que ante estas criaturas le daban el valor y valian lo que debia costar.

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  15. 1.-¡Ah! que palabras tan sabias las del Apóstol: "LA LOCURA DE DIOS ES MÁS SABIA QUE LA SABIDURÍA DE LOS HOMBRES"

    Por otra parte (y más seriamente), la voluntad de Dios no puede tener una causa en cuanto tal causa sería anterior a Dios, y ya que Dios es su propia voluntad (porque Él es absolutamente simple) no estaríamos hablando de Dios sino de una causa segunda.

    2.- El astuto filósofo inválida por un lado el argumento "ad ignorantiam" del creyente y por otro da total validez al del panteísta materialista, lo cierto es que ambos son igual de inválidos.

    3.- En el argumento de la "causa eterna - efecto eterno" parecen revolverse las relaciones específicas entre la causa y el efecto.

    Tenemos que Dios es causa de sí mismo, y en este aspecto es increado, por la misma razón tanto el Padre como el Hijo y el Espíritu Santo son, los 3, un solo Dios; Fauré ha sabido dilucidar bastante bien (para un infiel ignorante) el misterio de la trinidad, pero no el de la creación: LA CREACIÓN NO ES CAUSA DE SÍ MISMA, ERGO, ES CREADA, desde la eternidad, pero creada al fin.

    Esa es la diferencia de relaciones específicas entre causas y efectos que hacen de la creación: creación, y de Dios: Dios.

    Por último: resulta que el ignorante no puede hablar de lo que ignora sin temer a errar no porque aquello que ignora sea incognoscible en toda su profundidad, sino porque ignora aún lo poco que puede saber de ello, por lo cuál, aquellos que ignoran menos, erraran menos, y son más capaces de hablar sin temor a errar que aquellos.

    Dios los bendiga. ;)

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  16. Por otro lado, si te es tan necesario un "motivo" para la acción de Dios, siempre se pueden aducir razones co-relativas a la Voluntad de Dios (que en sí misma es razón suficiente)vb. gr.:

    (1)Dios, siendo el Bien Sumo, ápice de la más absoluta perfección, no necesita ningún otro bien que no sea Él mismo, sin embargo, esta condición sobrenatural de Dios proporciona las circunstancias perfectas para que Dios no busque un bien para sí sino PARA ALGUIEN MÁS fuera de sí; sucede entonces que la creación es "motivada"(por decirlo de alguna manera) por las "excesivas ganas" de Dios de HACER EL BIEN (donarse a Sí Mismo); ya que no puede obtener NI PERDER ningún bien, está en su misma super-naturaleza (Amor) el buscar la donación gratuita de sus riquezas.

    Por otro lado, el hecho de que Dios haga las cosas con su sola Voluntad como causa primera, no significa que deje de hacerlas conforme a su Infinita Sabiduría, por lo cual pueden encontrarse "ideales", "metas" o "planes" dentro de los designios Divinos, sin embargo estos no son la causa de la acción de Dios sino su orden vb. gr.:

    (1) Plan salvífico de Dios y théosis del hombre mediante la redención de Cristo y la unión en el Espíritu Santo.

    Así tenemos que Dios sabe perfectamente lo que hace y como lo hace y por qué lo hace, ergo, el argumento es inútil.


    Dios los bendiga ;)

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  17. Todos o casi todos los movimientos ateos y sus supuestas ''organizaciones'' son montajes de la cupula masonica en todo el mundo, no hay duda de ello.
    Algo que tozudamente siempre viven martillando los ateos es el tema de que los ''creyentes les deben explicaciones y pruebas'' a ellos, los ateos, o los indecisos o ''solo creyentes si me probais algo''...
    En ese plan lograran solo algun que otro ataque de algun fanatico religioso o el ser totalmente ignorado por la mayoria de los creyentes.. porque esto es asi?... pues muy simple: EN NINGUN LUGAR DE LA BIBLIA ESTA ESCRITO ''haz que lo que digo o quien yo soy sea comprobable''... o sea, todo lo relacionado a la enseñanza de especialmente el ''dios cristiano'', de ningun modo fue concebido por los profetas ni su dios inspirador, con el proposito de comprobarse a si mismo, eso es lo que menos le preocupa al dios este segun habreis notado... ademas de eso,todos los ateos sin excepcion acoplan automaticamente a dios o la enseñanza biblica con alguna religion establecida, y de preferencia la iglesia catolica, siendo que las religiones son las menos indicadas como portadoras de un mensaje potable en sentido biblico, ''dios'' (este no es su nombre)tiene poco o nada que ver con la caricatura en la que las religiones han convertido el mensaje ... porque es esto asi? no es casualidad, los gobernantes ocultos del mundo 1ro. han infiltrado las religiones, bastardizado las enseñanzas hasta convertirlas en mamarrachos facilmente doblegables por los agentes especialmente preparados POR ELLOS, los fundadores de ''organizaciones ateas'' mundialmente,intentando destruir la enseñanza, NO LOGRARAN TAL OBJETIVO POR MAS QUE LO INTENTEN, puede que este o algun otro web no sea de algun agente masonico, pero de que la mayoria lo son es hasta comprobable, por los simbolos que chapuceramente tratan de meter disimulados como logos de sus webs... hice un estudio sobre ello y lo pude comprobar.
    A quien le interese conocer al VERDADERO SER SUPREMO, su naturaleza, el porque de la creacion, podeis preguntar que intentare responder todo lo que pueda, HE NACIDO CON EL DON DE LA INTERPRETACION DE LAS ESCRITURAS, y humildemente dire que no me siento para nada especial por ello, todos nacimos con algun don especial y hasta varios en la mayoria de los casos, ocurre que para descubrirlos generalmente es necesario un viaje interior en uno mismo y conocerse... asi se descubren los dones que se nos han proveido en abundancia y gracia.

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  18. @Indiecito 18

    Saludos Indiecito...

    Interesante (y divertido) tu comentario.

    Me encantaría que me dijeras cuales son los símbolos ocultos masónicos en este Blog (para así enterarme yo también)


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