La Religión de los Ateos
O la falacia del descreimiento
1 Mayo 2026,
Manuel Marín Oconitrillo
Si le preguntamos a la inteligencia artificial o a cualquier motor de búsqueda de internet si el ateísmo puede considerarse una religión, encontraremos cosas como estas, de la IA de Google:
El ateísmo no es una religión, sino la ausencia de creencia o la negación de la existencia de deidades. Se fundamenta en la razón, el escepticismo científico y la falta de evidencia empírica para mantener la fe en entes sobrenaturales. Aunque no adoran deidades, algunos ateos basan su cosmovisión en el humanismo, la ética o la ciencia.
Aspectos clave sobre la "postura" atea
Fundamentos: se basa en la evidencia empírica, el escepticismo científico y la negación de dogmas.
No es dogmático: al no tener libros sagrados ni sacerdotes, carece de las estructuras propias de una religión organizada.
Enfoque humano: muchos ateos sustituyen la figura divina por la valoración del ser humano, la moralidad, la compasión y el racionalismo. Diversidad: Existe variedad, desde el ateísmo pasivo (sin creencia) hasta el activo o militante que cuestiona activamente la religión.
Argumentos: suelen basarse en el problema del mal, en la falta de pruebas y el rechazo de conceptos infalsables.
Aunque no es una religión, a veces se discute si el ateísmo militante (nuevos ateos) actúa con convicciones firmes, similares a una postura religiosa en su rechazo a la fe.
El ateísmo está presente en China, Noruega, Japón, República Checa, Francia, Estados Unidos, Australia e Islandia, con porcentajes muy elevados. En España, la suma de no creyentes y ateos es del 27,5%…
Ahora, lo anterior, dicho en términos menos técnicos, se resume en que los ateos niegan la existencia de cualquier deidad o ser sobrenatural, denegando las definiciones específicas de Dios propuestas por las religiones. Se enfocan en la falta de pruebas empíricas de las entidades. No necesariamente niegan un concepto abstracto de "poder supremo", sino la creencia en un dios teísta personal y ordenador.
Rechazo de conceptos religiosos: niegan a los dioses específicos descritos por las religiones, tales como el dios teísta, creador o personal.
Falta de evidencia: muchos ateos se basan en que no se ha probado la existencia de deidades, lo que les lleva a no admitir la verdad o existencia de un Dios.
Ateísmo como ausencia de creencia: en un sentido más amplio, el ateísmo se define como la mera ausencia de creencia en la existencia de cualquier deidad, en lugar de una negación activa.
Foco en el ser humano: al negar la existencia de un ser superior, el ateísmo a menudo se centra en el ser humano y la realidad empírica.
La existencia del "ateísmo puro" es un tema, filosófico y teológicamente, debatido. Se puede definir como la ausencia total de creencia en cualquier deidad o entidad sobrenatural.
Mientras el “ateísmo explícito” niega la existencia de Dios de forma consciente, el ateísmo implícito simplemente carece de dicha creencia sin rechazo previo.
Perspectivas principales
Desde la definición: sí existe como ateísmo implícito o débil (falta de fe) o fuerte/positivo (afirmación de que Dios no existe). Es una postura respecto a la creencia en la deidad, no una ideología con dogmas.
Desde la filosofía y la teología: algunos autores argumentan que el ateísmo puro no existe, sosteniendo que el ser humano busca trascendencia y, al negar a Dios, a menudo se adoran "ídolos" o se confía en otras cosas, convirtiendo el ateísmo en un sistema de creencias o incluso una "religión de sí mismo”.
Ateísmo pragmático: muchos ateos simplemente ignoran la cuestión divina, enfocándose en un mundo material y actuando sin motivación religiosa.
En conclusión, el ateísmo, como postura de no creencia, existe y es común, pero la idea de una falta absoluta de confianza o creencia (ateísmo "puro" en sentido teológico) es cuestionada por quienes ven en todo ser humano una necesidad de buscar sentido o trascendencia.
Esto nos lleva a las sociedades primitivas en donde surge el deseo de religación, de acercamiento hacia aquello que consideraban superior, regente o creador. Normalmente no era solo un dios, sino muchos, que regían, creaban o simplemente asociaban con los fenómenos naturales (como los truenos, las lluvias, los vientos y olas del mar), ciclos vitales (fertilidad, cosecha), astros (sol, luna, estrellas). Etcetera. Todo ello requería un tótem, un objeto físico que sintetizara las cualidades del dios: un tótem para cada dios.
Por ello, desde las sociedades más primitivas, existe la construcción de objetos de madera, barro, cerámica, piedra (etc) por lo que, desde una perspectiva sociológica, antropológica y de crítica cultural, tanto la ciencia como el dinero (por ejemplo) pueden llegar a funcionar como tótems en la sociedad moderna. Aunque la definición tradicional de "tótem" se refiere a un objeto natural o animal venerado por una tribu como símbolo protector o de identidad (definición de la RAE), el concepto se ha extendido para analizar cómo las sociedades modernas sacralizan ciertos conceptos.
El dinero como tótem (sacralización del intercambio) conlleva un valor simbólico y de culto: el dinero no es solo un medio de intercambio (su función racional), sino un "símbolo sagrado" en la sociología moral del dinero. La sociedad moderna le otorga una confianza ciega, convirtiéndolo en un fin en sí mismo, en lugar de un simple instrumento, pues conlleva identidad y cohesión. Similar a los tótems tradicionales, el dinero une a los miembros de la sociedad moderna, permitiendo identificar grupos, alianzas y jerarquías sociales. Incluso ha llevado a una creencia automatizada; el valor se atribuye colectivamente, ocultando su construcción social.
La ciencia como tótem (cientificismo) implica una autoridad suprema: cuando la ciencia se convierte en "cientificismo" (la creencia de que la ciencia es la única fuente de la verdad), funciona como un tótem que proporciona certezas, respuestas y protección ante la incertidumbre, similar a un tótem protector. Luego, al igual que las religiones, la ciencia (o más bien, la fe ciega en ella) a menudo se separa de lo profano para volverse un objeto de veneración incuestionable en ciertos contextos, marcando la identidad del "racionalista moderno”. Los expertos y el conocimiento científico actúan como el tótem que organiza la visión del mundo moderno, guiando las políticas y la moral.
Claude Lévi-Strauss argumentó que el mundo moderno es tan "totémico" como las sociedades primitivas. La distinción entre "nosotros" (racionales) y "ellos" (primitivos) en sí misma es una construcción totémica, según la cual adoramos la racionalidad.
Émile Durkheim definió el totemismo como la separación entre lo sagrado y lo profano. Cuando el dinero o la ciencia son sacralizados, se elevan de la rutina al convertirse en símbolos sagrados.
En conclusión, la ciencia y el dinero operan como tótems modernos porque son objetos de fe colectiva, símbolos de identidad social y entidades a las que se les atribuye una "autoridad protectora" para organizar la realidad material y social.
Y ahora, como en la novela La vuelta de tuerca, vamos a darle otra vuelta a la tuerca usando las mismas armas de los ateos. Apenas plantearemos los argumentos, pues desarrollarlos implicaría extenderse más allá de los límites de este corto atisbo.
Comencemos con la ciencia. Se dice que la matemática es el lenguaje de la ciencia, es maravillosa, para la mayoría de los mortales es una fortaleza sin resquicios…, pero para los matemáticos, no tanto. Kurt Gödel planteó lo que se conoce como el Teorema de la incompletitud. Se nos va de las manos, así que solo diremos que habla de que la matemática tiene lagunas, no es absolutamente consistente. Este esbozo nos basta para poner suficientes dudas sobre el dios de la ciencia de los ateos; no es infalible. Se crea y desarrolla de acuerdo al avance del ser humano.
No obstante, el argumento más elegante contra la inexistencia de un Creador lo da uno de los mayores científicos de nuestro tiempo, Roger Penrose, físico y ganador del Nobel, que no adopta una postura teísta tradicional, pero reconoce la posibilidad de una "mente" o inteligencia subyacente que estructura el universo. De hecho, tiene que haberla de acuerdo con la física, señala.
Y ahora regresemos al muy antiguo problema del mal o paradoja de Epicuro:
¿Es que Dios quiere prevenir el mal, pero no puede? Entonces no es omnipotente. ¿Es capaz, pero no desea hacerlo? Entonces es malévolo. ¿Es capaz y desea hacerlo? ¿De dónde, entonces, surge el mal? ¿Es que no es capaz ni desea hacerlo? Entonces, ¿por qué llamarlo Dios?
Esto, que suena elegantísimo, parte de varias premisas falsas. Primera: separa a Dios del mal, es decir, que hay algo además de Dios y es malo. Esto nos llevaría a ¿quién creó el mal, si no lo creó Dios mismo, pues se ve dominado por él?
Para aclarar más lo planteado por Epicuro, nos valeremos de una versión más popular que se cuenta en los corrillos estudiantiles de la enseñanza media: ¿Puede Dios crear una piedra tan grande que no pueda alzarla? Si la crea, no es todopoderoso, pies no la pudo alzar, si la alza, entonces tampoco, porque no la pudo crear.
La solución radica en que esta paradoja está creada con trampa. En ella, Dios está gobernado por la gravedad, pues debe vencerla para alzar la piedra. Es decir, que, como también creo la gravedad, creó algo superior a sí mismo, que es una imposibilidad. Todo el juego es que tanto aquí como con Epicuro, nos basamos únicamente en el mundo físico, en las limitaciones humanas, y con ellas no podemos crear un Creador. Es absurdo. Y esto le da la razón en una cosa a los ateos: el Creador no puede ser antropomórfico, no puede tener atributos humanos.
El antropomorfismo de la divinidad es problemático en el cristianismo, pues es comparable con un Tótem, por un lado, y por otro con algo que supera las posibilidades de la ciencia: nos referimos a su representante de Dios en la tierra (Jesucristo). El mismo Penrose dice que Jesucristo es imposible desde todo punto de vista físico, por eso para hacerlo posible el cristianismo acude al milagro de que un ser omnipotente embaraza a una mujer y el espíritu se vuelve carne, sea lo que sea que eso signifique. Es decir, que una entidad incorpórea se aparea con una corpórea (o la insemina mágicamente, no lo sabemos), y de esta unión resulta que, en la mitología griega, sería un semidiós…
No queremos criticar al cristianismo, solo mostrar uno de los puntos más críticos de los ateos para no creer. Sin embargo, para el judaísmo, donde el Creador no se puede siquiera nombrar, pues sería nombrar lo inaprehensible, todo tiene que ver con el deseo humano de conocer a su Creador, esforzándose en adquirir sus cualidades. No define qué es el Creador, solo acepta que existe, siguiendo la premisa de que todo lo creado debe tener un Creador. Y del judaísmo, nos llega una sabiduría muy antigua que es la cábala, que habla del Creador completamente de otra forma que la filosofía o la ciencia, que reconoce que no es metodológicamente medible. De Epicuro nos podemos plantear lo siguiente: si aceptamos que sí hay un Creador, ¿qué cosa es el mal o el bien? ¿Qué tiene que ver con el Creador?
La cábala explica la Torá con otras herramientas muy distintas a las habituales del mundo físico: no trata de explicar el holograma que llamamos realidad o universo, sino que enseña a interactuar de la mejor forma con la creación, y de esta forma, con el Creador, siguiendo la premisa de que el Creador y lo creado son una y la misma cosa. En Deuteronomio: no hay nada más, aparte de Él —el Creador—. Muchos científicos, como Stephen William Hawking, colaborador de Penrose, afirman que el famoso Big Bang no es el inicio de todo, el punto de partida de nuestro universo (nuestra realidad), pero que hubo algo antes, aunque no sepamos qué es, aunque hay muchas teorías al respecto. La cábala no se ocupa de explicar el mundo material, de hecho, afirma que el mundo material no es real, sino un holograma, coincidiendo con muchas posturas de la física cuántica.
No nos extenderemos por los motivos de marras, nos centraremos en la relación del ser humano con su deseo de religación, de regresar al Creador. Los sabios de la Torá nos enseñan que el Creador es amor infinito, y al crear el mal, nos da la oportunidad de ser libres, nos da libre albedrío. El mal no es otra cosa que separarse de las cualidades del Creador, no ser como Él. Pero esto nos brinda la oportunidad de elegir ser como Él, que es un gran regalo. Pensemos que todo está bien, perfecto. Estaríamos fusionados al creador como un bebé en el vientre de su madre, pero al separarnos, somos como el bebé que viene al mundo y puede así conocer a su madre y aprender a ser como ella, a replicar su amor de madre. Dicen los cabalistas: es mayor el deseo de la madre de amamantar a su bebé que el del bebé de amamantarse. Es decir, el bebé aún está en una categoría inferior a la madre. Así, enseña la cábala, es la situación del ser humano con el Creador, y esa distancia es inconmensurable.
Muchas veces, a la gente los argumentos explicados de esta manera no le resultan intelectualmente satisfactorios, y esto se debe al ego humano, que pretende saberlo todo, controlarlo todo. Pero basta la ciencia para ver nuestra pequeñez: ni siquiera podemos viajar a la próxima galaxia, que es solo una pequeña parte del universo, pero pretendemos saber la esencia del Creador y controlarlo, analizarlo científicamente. Un niño no está interesado en saber cuánto mide su madre, su grupo sanguíneo, su densidad ósea…, su relación es emocional, quiere sentir a su madre, penetrar en su ser, y lo logra riendo con ella, aprendiendo de ella, amándola… Los aspectos científicos son superficiales en comparación; no dicen cómo realmente es la madre o qué es ser madre.
Asimismo, la cábala persigue eso en relación con el Creador, sin milagros, sin relaciones imposibles para la ciencia.
Hemos traído la cábala a colación para presentar otra perspectiva que nos muestra cuán falaz es decir que no hay un Creador. El mayor problema de los descreídos parece ser no que haya un Creador del todo, para expresarlo en lenguaje humano, sino que sea antropomórfico, y en eso admitimos que tienen toda la razón. En la cábala misma las limitaciones del lenguaje llevan a veces a situaciones extrañas, pero hay que entender de qué se trata adaptando el lenguaje a nuestro tiempo y convenciones sociales.
No sabemos qué es el Creador, pero sí podemos aproximarnos a Él adquiriendo sus atributos, como el amor absoluto. No es que vayamos a llegar, sino que el deseo de llegar nos conectará más con lo que significa la creación, la vida, la existencia. Esa es la “misión” de la cábala: conectar al ser humano con lo más esencial: el Creador. Y las religiones tienen asimismo su lugar, pues, por más que algunas estén llenas de defectos humanos, sirven para estudiar el asunto. Hay muchos caminos, algunos más largos que otros, pero confiemos en que la humanidad llegue a unirse en un solo propósito, el de querer superarse, en vez de dividirse y crear caos y destrucción. Usemos para bien nuestro libre albedrío.
Fuente:
https://www.meer.com/es/107461-la-religion-de-los-ateos






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'Fundamentos: se basa en la evidencia empírica, el escepticismo científico y la negación de dogmas."
ResponderEliminarNo se basa en la evidencia empírica pues no hay evidencia empírica que confirme el ateísmo.
Tampoco puede basarse en el escepticismo científico puesto que Dios no es una cuestión científica.
El ateismo sostiene el dogma de que Dios no existe.
El ateo sostiene que Dios no existe aún cuando esto no está demostrado, lo cual no es "ausencia de creencia", sino una creencia.
La mera no creencia en Dios no es ateísmo, porque el ateísmo es una negación expĺícita, tal y como indica etímologicamente su significado, y no creer en Dios no implica negar su existencia, tal y como hace el ateo.
Falso.
EliminarHoy sali a la puerta de mi casa....
He hice la siguiente prueba empirica, saque mi medidor de Dioses, un aparato que detecta la presencia De Dios.
La aguja (es analogico) se mantubo en CERO, nunca mostro actividad.
Luego esa es una prueba empírica.
Y ademas es falsable:
Cualquier persona en el mundo que use el medidor, comprobara exactamente mis mediciones.
Nota : Mi medidor fue finamente calibrado antes de cualquier uso,
y tiene forma de TOTEM
La aguja de mi inventómetro acaba de dispararse.
EliminarCualquier persona con una varilla en forma de horquilla puede demostrar que dios no existe:
Eliminarla varilla deberia vibrar en presencia de dioses.
Que el lector use la varilla y vera que no vibra
por ejemplo apunte la varilla dentro de una iglesia o cerca a una biblia
los pendulos de cobre tambien dan buen resultado
Dejo aqui una lista de amazon en donde pueden adquirirse diferentes instrumentos para medir la presencia de dioses en las inmediaciones
Eliminarhttps://www.amazon.es/radiestesia-accesorios/s?k=radiestesia+accesorios
No, negar algo de lo que no hay ni la más mínima evidencia, es el razonamiento más básico, todo lo contrario es creer una avalancha de postulados sobrenaturales.
Eliminar"No, negar algo de lo que no hay ni la más mínima evidencia, es el razonamiento más básico"
EliminarPrecisamente:
Negar el ateísmo, del que no hay la más mínima evidencia, es el razonamiento más básico.
Si hay evidencia del ateismo:
EliminarHoy fui a china y le pregunte al azar a 150 transeuntes:
¿cual es su religion?
ellos decían, somos ateos.
(claro todo esto en idioma de aquel pais)
Luego esos entrevistados son la evidencia del ateismo.
y la china tiene MILLONES de habitantes
"Si la crea, no es todopoderoso, pies no la pudo alzar, si la alza, entonces tampoco, porque no la pudo crear."
ResponderEliminarSer todopoderoso no implica poder hacer lo imposible, sino poder hacer todo lo posible.
Lo imposible no puede ser, luego nada es.
Es posible crear seres intermedios entre Dios y el Hombre?
EliminarYo diria que es posible:
Supongo son Los Angeles.
Y alli viene el lio:
Cada que aparece un angel en la Tierra, creemos que es el Dios Mayor.
Por que Dios no hace un Dios digamos 25% menos poderoso que el mismo?
Eso es absolutamente posible.
Realmente, lo único que hace Dios es Dios.
EliminarYa se dice: de tal palo, tal astilla.
¿De un DIos solo salen otros dioses?
Eliminarpuede lo perfecto engendrar lo imperfecto????
"¿De un DIos solo salen otros dioses?"
EliminarDios de Dios.
"puede lo perfecto engendrar lo imperfecto????"
No.
"Ser todopoderoso no implica poder hacer lo imposible, sino poder hacer todo lo posible", bueno, ayer hice todo lo posible para destapar a mano una botella de agua mineral, pero estaba tan apretada de fábrica que no lo logré. ¿Debo considerarme todopoderoso?...
EliminarSalu2.
PD: En tal caso, debo decir que ya me parecía...
EliminarSi un dios no puede crear lo imperfecto….
EliminarPues el Genesis estaria equivocado:
Dios creo el vaon y la varona
Dice el texto
Y estos eran imperfectos
Dios no creo el mundo.
EliminarLa biblia dice:
EliminarDios creo en 6 dias…. TODO
Y vio que era bueno
Supongo
Eliminar“Dios no creo el mundo”
Es un axioma
Y no requiere demostracion
La Biblia puede decir lo que quiera.
EliminarY supones mal.
La biblia NO dice lo que quiera.
EliminarLa biblia es la palabra de Dios.
El mensaje no es a la "" buena de Dios"
sino que tiene metodo.
Solo puede ser "no creyente" el agnóstico, no creyendo que existe Dios y no creyendo que no existe Dios.
ResponderEliminarEl ateo tiene una posición de creencia.
Si el ateo hizo experimentos para comprobar la presencia de dioses....
Eliminary no descubre ninguno
no esta usando una creencia o superstición:
Esta solidamente respaldado por los metodos rigurosos de la Ciencia.
PD2:
EliminarEl agnostico NO es que crea y no crea.
Definamos bien agnosticismo tal cual lo definio su creador:
Henry Huxley
cito:
"
El agnosticismo, de hecho, no es un credo, sino un método, cuya esencia radica en la rigurosa aplicación de un único principio. […] Positivamente, el principio puede expresarse: en cuestiones del intelecto, sigue a tu razón tan lejos como ella te lleve, sin tener en cuenta ninguna otra consideración. Y negativamente: en cuestiones del intelecto no pretendas que sean ciertas las conclusiones que no han sido demostradas o no sean demostrables.[37]"
fin de la cita
El agnostico descarta con una cuchilla similar en filo a la de Ockham..... quizas mas filuda:
Eliminarsi algo no se puede demostrar..... ese algo es inutil....
como el SER de Parmenides.
La navaja agnostica pues es la mejor herramienta del arsenal ateo.
Yo acabo de hacer un experimento que demuestra que lo que dices es una imbecilidad. Solidamente respaldado por los métodos rigurosos de la ciencia.
EliminarDescribe los pasos de tu experimento.
EliminarDe modo que cualquier otro pueda reproducirlo en cualquier lugar del planeta.
Lo de siempre:
EliminarLa incapacidad de ISU para arriesgar ideas siempre indefectiblemente lo llevan a lanzar insultos contra los interlocutores con los que se atravieza.
Nada raro
"Describe los pasos de tu experimento.
EliminarDe modo que cualquier otro pueda reproducirlo en cualquier lugar del planeta."
1-Tirar una moneda al aire.
2-Dejar que repose.
3-Observar el resultado:
a) Cara: Lo que dice Casagrande es una imbecilidad.
b) Cruz: Lo que dice Casagrande es una imbecilidad.
c) Canto: Lo que dice Casagrande es una imbecilidad.
d) Otros resultados: Lo que dice Casagrande es una imbecilidad.
Un experimento infalible en sus conclusiones.
Los insultos son subjetivos, tu imbecilidad es objetiva.
EliminarTenemos la tendencia a creer que aquellos que piensan diferente a nosotros estan equivocados o mal informados
EliminarDe alli a deshumanizar y comenzar a ejecutar atrocidades es solo un paso
Daniel es el tipo de creyente que cree que todos son iguales a lo que el cree
EliminarEs el típico cristiano que afirma tantas cosas que no le queda otra que decir que todo es una creencia como su postura
No lo es, se le ha demostrado muchas veces incluso su apreciada rae que el ateísmo abarca muchas definiciones
Se puede definir como la falta de creencia en deidades o una descreencia
¿Porque estas definiciones son problemáticas para Daniel?
Porque estas definiciones no traen una carga de prueba qué son necesarias en el guión de Daniel
Su mundo se desmorona si no platica con alguien igual a el que en caso de problema puede decir que esta persona también es una creencia como el
Aqui En mexico el partido populista gobernante recurre al "qué hay de"
Eliminar"Pero el prian robaba mas"
No es porque no sea válido a veces comparar cosas
Lo hacen como un mecanismo para evadir cualquier responsabilidad donde se trata de tirar al oponente al mismo lodo y tratar de nivelar las cosas para que todos estén igual de fregados
Cualquier crítica que no puedan defender recurren a decir que lo demás lo hacen
Papi tu dijiste que eras diferente y subiste al poder criticando la corrupción de los demas
No tiene nada de malo creer en dios
EliminarLo malo es ser una voz fuerte a favor de la existencia de dios
Y estar criticando cualquier explicación que no involucra a dios
Y sin embargo ese mismo nivel de crítica cuando es aplicado a tu creencia en dios sucumbe inmediatamente a estas mismas preguntas
Al ver el pobre alcance de tus explicación o posturas recurres a decir que todos son como tu
No papito tu eres la creencia
¿Por qué la definición de ateo que empleo, la clásica, es problemática para Ateo chavista?
EliminarPues porque desmonta el dogma de que lo suyo es una falta de creencia, una redefinición postmoderna hecha a medida.
Cual es la definicion de Ateo????
EliminarEs decir la "oficial" y aceptada por los ateos de todo el mundo???
Tendre que preguntarle a la AI
"Lo malo es ser una voz fuerte a favor de la existencia de dios
EliminarY estar criticando cualquier explicación que no involucra a dios"
Aplicarlo en mi caso es mentira, puesto que no has dado ninguna explicación al origen del Universo y por qué tiene un orden inteligible.
Dice la AI:
EliminarLa definición de ATEO más aceptada es:
"Persona que carece de creencia en la existencia de dioses".
Esta definición es inclusiva, ya que abarca tanto a quienes están convencidos de la inexistencia de lo divino como a quienes simplemente no encuentran evidencias suficientes para aceptar la premisa teísta.
Veamos Apatrida:
EliminarPersona que carece de una nacionalidad.
====
Segun la logica del creyente, el apatrida es una forma de pertenencia social a un pais.....
Alguien con un TOTEM.....
"Es decir la "oficial" y aceptada por los ateos de todo el mundo???"
EliminarJa, ja, ja.
¿Cual es la definición de "listo" y aceptada por todos los listos del mundo?
Algún listo te dirá que ser tonto como él es ser listo.
Al ateo pues lo ponen a cargar un TOTEM
Eliminarpor decir que no ha visto evidencia de la existencia de dioses....
3r
EliminarAlguna definicion de ateo debe de tener el consenso de la comunidad....
"Esta definición es inclusiva, ya que abarca tanto a quienes están convencidos de la inexistencia de lo divino como a quienes simplemente no encuentran evidencias suficientes para aceptar la premisa teísta."
EliminarEsa definición es un truco de los ateos para incluir a los agnósticos, que no son ateos.
"Alguna definicion de ateo debe de tener el consenso de la comunidad...."
Eliminar¿De qué comunidad?
Lo mismo estamos con el consenso de ser listo de la comunidad de los listos.
Muchos listos te dirán que ser tonto como ellos es ser listo.
3r
EliminarObviamente.....
Una definicion debe ser acatada por todos aquellos a los que define.
Si decimos
"Define Albano"
Pues esa definicion debe ser la que los albanos aceptan en su mayoria.
La mejor definicion de ateo por tanto:
Eliminardebe provenir de un ateo
y dicha definicion debe estan sometida al consenso mundial de ateos.
o al menos a una parte visible
Ahora bien, si alguien se presenta y dice que
Eliminar"Ateo es el que carga el TOTEM de la ciencia"
eso ya es otro tema.
Principalmente porque se debe medir el grado con el que el ateo rinde culto y reverencia a su propio TOTEM
Eliminar"Tenemos la tendencia a creer que aquellos que piensan diferente a nosotros estan equivocados o mal informados
EliminarDe alli a deshumanizar y comenzar a ejecutar atrocidades es solo un paso"
¿Estoy equivocado o mal informado?
Si tu respuesta es "sí', de allí a deshumanizar y comenzar a ejecutar atrocidades es solo un paso.
Si tu respuesta es "no", entonces no estoy equivocado y eres gilipollas.
"Una definicion debe ser acatada por todos aquellos a los que define."
EliminarLos gilipollas no acatan su definición.
"La mejor definicion de ateo por tanto:
Eliminardebe provenir de un ateo"
Falacia de razonamiento circular.
La definicion de un creyente entonces de donde debe venir?
Eliminardel creyente mismo o de un ateo???
Si el ateo tiene prohibido autodefinirse por ser "razonamiento circular"
Eliminarporque al creyente no se le acusa de lo mismo???
Isu es como los chimpances: cuando uno lo acorrala, comienzan a lanzar caca
EliminarLa definición de creyente no viene ni de un creyente ni de un ateo, sino del propio significado de la palabra.
EliminarAsí como creyente es el que cree, ateo es el que niega a Dios.
Si pero las definiciones NO aparecieron de la boca de Dios en el octavo día:
EliminarLas definiciones deben ser consensuales
Un comite debe aprobar/desaprobar las palabras
Incluso si se coloca un jurista mucho mejor.
Aunque suene extremo una manera de obtener la palabra "creyente" es por su uso en el lenguaje cotidiano, cada parlante de una lengua en especial va formado parte de ese comite de juristas.
EliminarPero esto NO quiere decir que las definiciones sean estáticas, inmutables.
En realidad TODO cambia.
Incluso la definicion de ateo.
Todo ellos es dinamico.
Religión de los ateos???????????
ResponderEliminarEl egocentrismo
Dios les bendiga ricamente
Religion en que sentido?
EliminarComo si se siguiera un ritual el cual no acepta cuestionamiento????
Cuento ateo de la semana:
ResponderEliminar‘’’
El purificador
El ayudante del padre Anselmo había decidido tomarse el ayuno con un entusiasmo francamente peligroso. No era ya la típica abstinencia prudente que recomienda la Iglesia, sino una especie de cruzada personal contra toda forma de caloría. “El cuerpo es débil”, decía, mientras rechazaba hasta el olor del pan. Para el tercer día, el cuerpo no solo era débil: estaba negociando su rendición.
La misa transcurría con la solemnidad habitual. El padre Anselmo, hombre de voz grave y cejas con vocación de nube tormentosa, avanzaba en la liturgia mientras el ayudante —un muchacho huesudo y con la palidez de un mármol mal ventilado— sostenía el copón con una devoción que ya empezaba a temblar.
Fue en el momento más inoportuno, como suelen ser estos episodios. Justo cuando el padre elevaba la hostia consagrada y la feligresía inclinaba la cabeza, el ayudante decidió que la verticalidad era, en el fondo, una convención social prescindible. Sus rodillas dudaron, sus ojos se fueron de excursión hacia la nuca, y acto seguido cayó con una elegancia trágica, como si hubiese ensayado el desmayo frente al espejo.
El copón, en cambio, no compartía ese sentido estético. Describió un arco breve pero significativo y descargó su contenido en el suelo con una lluvia de formas blancas que, en otras circunstancias, habrían sido motivo de recogimiento y no de pánico logístico.
Hubo un silencio denso. Luego, un murmullo. Luego, una señora en primera fila que se santiguó con una velocidad sospechosamente competitiva.
El padre Anselmo, que había visto muchas cosas en su carrera —incluyendo un bautizo con intento de fuga del bautizado—, reaccionó con rapidez. Interrumpió la misa con un “un momento, por favor” que sonó más a orden militar que a solicitud litúrgica.
—Protocolo de contingencia eucarística —murmuró, con la seriedad de quien invoca un manual invisible.
Primero, indicó a dos monaguillos que aseguraran el perímetro. Esto consistía, básicamente, en evitar que nadie pisara las hostias, lo cual requería una coordinación digna de coreografía contemporánea. Luego, designó a la señora más tranquila de la segunda fila (error de cálculo, resultó ser la más chismosa) para sostener el misal mientras él atendía al caído.
El ayudante yacía en el suelo con una expresión beatífica, como si finalmente hubiese alcanzado la iluminación que tanto había estado evitando mediante la nutrición. El padre le tomó el pulso, frunció el ceño y declaró:
—Hipoglucemia piadosa.
Acto seguido, ordenó traer agua con azúcar. No sin antes añadir, en voz baja pero audible:
—Y si alguien tiene un caramelo, que no sea de menta, que esto es una emergencia, no una visita social.
Mientras tanto, el asunto del suelo requería delicadeza. El padre, con movimientos medidos, comenzó a recoger las hostias, auxiliado por los monaguillos, que parecían participar en un juego donde perder implicaba consecuencias teológicas. Cada pieza era tratada con una reverencia que contrastaba con la situación general, que ya tenía tintes de comedia involuntaria.
Un niño, incapaz de contener su curiosidad, preguntó en voz alta:
—¿Se pueden volver a usar?
La madre le dio un codazo que probablemente dejó marca doctrinal.
Cuando el ayudante finalmente volvió en sí, lo hizo con una frase que resumía perfectamente su estado:
—Creo que he visto una luz… y no era metafórica.
El padre Anselmo lo miró con una mezcla de alivio y reproche pastoral.
—La próxima vez, hijo, ayuna menos y desayuna más. La santidad no requiere desmayos acrobáticos.
La misa se reanudó, aunque con un aire distinto, como si todos hubiesen participado en un ensayo general de caos controlado. Y desde ese día, en la parroquia se instauró una norma no escrita pero firmemente respetada: ningún fervor espiritual debía superar los límites razonables del desayuno.
La misa logró terminar, aunque con ese aire de sobremesa incómoda en el que nadie sabe si comentar el incidente o fingir que todo formaba parte de una liturgia especialmente creativa. El ayudante, ya reincorporado y con una taza de agua azucarada en las manos, miraba al suelo con la humildad de quien ha provocado una pequeña crisis teológica con consecuencias logísticas.
EliminarPero lo verdaderamente interesante empezó después.
Porque si algo tiene la Iglesia —además de incienso y paciencia— es protocolo. Y cuando se trata de formas consagradas que han tenido un encuentro poco digno con el suelo, el protocolo se pone especialmente… minucioso.
El padre Anselmo, con la sotana aún marcada por el episodio, anunció con gravedad:
—Procederemos al rito de purificación extraordinaria.
Que, traducido al lenguaje común, significaba: “ahora viene la parte complicada”.
No habían pasado ni quince minutos cuando llegó el obispo, convocado con la urgencia que solo se reserva para asuntos de fe o de fontanería grave. Bajó del coche con paso rápido y rostro de quien ya viene enfadado de casa, sin necesidad de nuevos estímulos.
—¿Dónde está el campo de batalla? —preguntó, sin preámbulos.
El padre Anselmo señaló discretamente hacia la sacristía.
Dentro, sobre una mesa, reposaban las hostias “afectadas”, término elegante para evitar decir “caídas, rodadas y potencialmente pisoteadas por la fe colectiva”. Junto a ellas, un recipiente con agua bendita esperaba su función disolutiva.
El obispo suspiró.
—Siempre digo lo mismo: ayunar sí, pero no hasta levitar… o desplomarse.
El ayudante intentó desaparecer detrás de una cortina, pero ya era tarde para la invisibilidad.
El procedimiento comenzó con una solemnidad casi quirúrgica. Las formas fueron colocadas cuidadosamente en el agua bendita para su disolución, en un proceso lento, respetuoso… y ligeramente incómodo de observar, como si la materia misma estuviera siendo convencida de dejar de ser lo que era.
Mientras tanto, el obispo, que claramente prefería la acción a la contemplación, tomó una linterna (porque todo rito importante parece mejorar con iluminación dramática) y se dirigió al patio trasero.
—Necesitamos un lugar adecuado —dijo—. Y ese árbol… ese árbol tiene experiencia.
El árbol en cuestión, un viejo ejemplar torcido y discreto, parecía cargar con años de secretos parroquiales: paños purificadores, restos de cera, y probablemente más de una confidencia mal susurrada.
El padre Anselmo lo siguió, cargando con los paños que habían sido utilizados durante la emergencia, ahora considerados “comprometidos”. El obispo examinó el terreno con la seriedad de un general eligiendo posición.
—Aquí —dictaminó—. Tierra blanda, sombra suficiente… y lejos del paso de curiosos y perros con vocación arqueológica.
Se cavó un pequeño hoyo, no demasiado profundo pero sí lo bastante digno. Los paños fueron depositados con cuidado, como si se tratara de un entierro simbólico donde el protagonista era la discreción.
—En otros tiempos —murmuró el obispo—, esto se hacía con menos público y más sentido común.
El padre Anselmo asintió, aunque no estaba claro si por acuerdo o por cansancio.
De vuelta en la sacristía, el agua bendita ya había hecho su trabajo. El líquido resultante fue tratado con el mismo respeto: vertido en la tierra consagrada, cerrando así el ciclo de lo que había comenzado como un accidente y terminado como un pequeño tratado práctico de teología aplicada.
El obispo, ya más calmado, se volvió hacia el ayudante.
—Hijo, la próxima vez que quieras acercarte a lo divino, prueba con la oración. Es menos aparatosa.
El ayudante asintió con fervor renovado… y con una galleta discretamente escondida en el bolsillo.
Y así, entre protocolos, tierra removida y lecciones aprendidas, la parroquia volvió a su rutina habitual, ahora con una anécdota más que, sin duda, sería contada durante años… siempre con un ligero ajuste en los detalles para hacerlo parecer todo un poco más heroico y un poco menos resbaladizo.
Axioma:
ResponderEliminarO bien la causalidad es una relación entre la causa y el causado sin formar entre ellos un vínculo necesario, sino que tal vínculo les sobreviene en el tiempo; o bien todo causado está siempre en su causa y reside en ella incluso antes de manifestarse. No es posible que el vínculo sobrevenga en el tiempo, ya que el causado nunca es sin su causa, ni ésta deviene causa del causado cuando el causado ya es, dado que si ya es no precisa de causa. Ahora bien, tampoco es posible que el causado esté en su causa antes de manifestarse como tal, puesto que el obrar de la causa produce el causado, y si éste ya preexistiese en la causa, el obrar de la causa sería vano, pues nada causaría. Sin embargo, el causado procede de su causa como una parte procede de un todo, siendo tal proceder el manifestarse de la diferenciación entre el causado y su causa. Por tanto, aunque la diferenciación del causado respecto a su causa le sobreviene en el tiempo, el vínculo entre ambos se da siempre, por lo que ha de decirse que el causado está siempre en su causa, ya sea diferenciándose de ésta, ya de manera indiferenciada o latente.
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por tanto se concluye que no existe Dios